En cabeza de la marcha, los familiares portaban pancartas en las que se leía "Lyhanna: nunca más" y "Lyhanna, nunca más. Te queremos. Te echamos de menos".
Los mensajes reflejaban tanto el dolor de la comunidad como las crecientes exigencias de depuración de responsabilidades tras las revelaciones sobre los antecedentes judiciales del principal sospechoso del caso.
La marcha reunió a vecinos de todas las edades, muchos de ellos permanecieron en silencio a lo largo del recorrido antes de sumarse al cortejo. Periodistas, cargos electos y representantes locales acompañaron a la familia.
La muerte de Lyhanna ha despertado una fuerte conmoción en toda Francia y ha alimentado las críticas por lo que algunos consideran fallos en la gestión de denuncias anteriores que implicaban a menores vinculados al sospechoso.