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Alemania reactiva el debate sobre los refugios civiles ante el deterioro de su red de búnkeres

Alemania no dispone de refugios de protección operativos, aunque aún se conservan varios cientos de búnkeres de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría.
Alemania no tiene refugios de protección operativos, aunque aún quedan varios cientos de búnkeres de la segunda guerra mundial y de la guerra fría. Derechos de autor  Euronews / Donogh McCabe
Derechos de autor Euronews / Donogh McCabe
Por Donogh McCabe & Franziska Müller
Publicado última actualización
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De unos 2.000 búnkeres de la Guerra Fría solo se conserva un cuarto; ninguno sigue operativo, explica Nils Brennecke. Berliner Unterwelten reacondiciona dos para enviar un mensaje.

Actualmente no existe ni un solo refugio público que pueda utilizarse de inmediato en caso de emergencia. Ante una alarma aérea, como la que se produjo hace pocos días en Lituania, la población en Alemania solo podría ponerse a salvo de forma aislada en algunas salas de búnker.

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Mientras la Oficina Federal de Protección Civil y Ayuda en Catástrofes (BBK) trabaja desde hace dos años en un nuevo concepto de refugios, una asociación berlinesa quiere tomar la iniciativa y volver a poner en funcionamiento antiguas instalaciones de búnker. "Lo que proponemos es devolver esta instalación, que se conserva muy bien, al servicio de la protección civil", explicó a 'Euronews' Kay Heyne, responsable de la institución Berliner Unterwelten.

La asociación gestiona en Berlín unas 20 instalaciones subterráneas de túneles y búnkeres, algunas de ellas también funcionan como museo. Dos de ellas deberían poder utilizarse de nuevo como refugios a lo largo de este año. Las paredes de hormigón tienen varios metros de grosor y pesadas puertas metálicas podrían sellar las salas.

Del museo a la protección civil

Se podría acondicionar el complejo de manera que, en caso de emergencia, pudieran refugiarse 900 personas, sostiene Heyne. La asociación incluso ha dado ya algunos pasos: "Por un lado, sillas plegables, para que haya al menos la posibilidad de permanecer más tiempo en la instalación. Y también varios cientos de pequeñas garrafas de agua, que se podrían repartir entre quienes busquen protección si se interrumpe el suministro de agua".

Según este guía de museo, que lleva más de 20 años organizando recorridos por las galerías subterráneas, esta sería una vía para habilitar de nuevo refugios en un plazo relativamente breve. "Con los medios de los que disponemos hemos preparado todo lo que hemos podido", afirma Heyne. La propuesta de la asociación está ahora sobre la mesa de los responsables políticos.

Según la duración de la estancia en caso de emergencia, el refugio de Berliner Unterwelten tendría que ser renovado. El sistema de ventilación es de los años 80.
Según la duración de la estancia en caso de emergencia, el refugio de Berliner Unterwelten tendría que ser renovado. El sistema de ventilación es de los años 80. Euronews / Donogh McCabe

En función del nivel de protección necesario, por ejemplo si se pretende permanecer en las salas subterráneas durante algo más que unas pocas horas, sería imprescindible instalar un nuevo sistema de ventilación, ya que el actual sigue siendo de los años 80, cuando el complejo se renovó en plena Guerra Fría. Originalmente, las salas, situadas bajo la calle y por encima de los túneles del metro de Berlín, se ampliaron durante la Segunda Guerra Mundial. La construcción empezó en 1941 y en la Guerra Fría llegaron a albergar a 1.318 personas en 2.100 metros cuadrados. Según los estándares actuales, todavía podrían dar cobijo durante algunas horas a 900 personas.

Cuatro paredes, agua y sillas: qué se necesita para aguantar

"Habría que revisar de nuevo algunos equipos técnicos", explica Heyne a 'Euronews'. "Naturalmente es una cuestión de costes que hasta ahora no hemos podido asumir". La asociación se financia con los ingresos de las visitas guiadas. En 2025, más de 325.000 personas visitaron las instalaciones de Berlín. Dependiendo de las exigencias que plantee la política para los refugios, aún habría que seguir invirtiendo. La asociación se dirigió ya el año pasado a las autoridades competentes.

La asociación ya ha adquirido varios cientos de garrafas de agua y sillas. La propuesta de funcionar como refugio está sobre la mesa desde hace más de un año.
La asociación ya ha adquirido varios cientos de garrafas de agua y sillas. La propuesta de funcionar como refugio está sobre la mesa desde hace más de un año. Euronews / Donogh McCabe

La responsabilidad recaería en el Senado de Berlín y en el Gobierno federal. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, ha anunciado recientemente un pacto para la protección civil con el que se prevé invertir hasta 2029 un total de 10.000 millones de euros. Sin embargo, desde 2024 la Oficina Federal de Protección Civil trabaja en un concepto de refugios del que por el momento no han trascendido detalles.

Qué se considera un refugio

Pese a todo, el debate sobre refugios y posibles búnkeres ha ganado impulso en Alemania. Se quiere planificar un millón de refugios, anunció en junio del año pasado el entonces presidente de la BBK, Ralph Tiesler. Además, una aplicación desarrollada específicamente deberá indicar a la población el refugio más cercano.

Según datos de la BBK, de las unas 2.000 instalaciones existentes en la época de la Guerra Fría quedan en torno a 580 refugios públicos. Tiesler defendía la ampliación de túneles, estaciones de metro, aparcamientos subterráneos y sótanos de edificios públicos. Todas estas construcciones podrían reconvertirse en refugios y permitir una rápida expansión de la red.

Heyne, de Berliner Bunkerwelten, afirma que la amenaza ha cambiado. Ante un impacto directo de grandes misiles intercontinentales no tendría sentido pensar en un refugio. "Pero se trata de lo que estamos viendo en Ucrania o también en Oriente Próximo, el uso de drones pequeños y medianos que también suponen una amenaza para las ciudades", señala Heyne. Frente a eso, los refugios sí ofrecerían protección real.

También el ministro del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), habla de una situación nueva en lo que respecta a los refugios. "Hoy nos enfrentamos a un tipo de amenaza completamente distinta", aseguró durante la presentación en Berlín del pacto de protección civil dotado con 10.000 millones de euros, aludiendo a la construcción de búnkeres en los años 80. Hoy en día, añadió, existen "tiempos de aviso mucho más cortos, con una gran velocidad y también una forma diferente de amenaza". Los refugios deben poder alcanzarse muy rápidamente, subrayó Dobrindt.

El ministro del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), anuncia 10.000 millones de euros para un pacto de protección civil:
El ministro del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), anuncia 10.000 millones de euros para un pacto de protección civil: Euronews / Franziska Müller

La población debe saber cuáles son los lugares más seguros dentro de su propia vivienda y dónde hay garajes subterráneos, túneles y sótanos disponibles en espacios públicos. El Ministerio del Interior no había respondido a una nueva consulta de 'Euronews' hasta el cierre de esta edición. "De ese concepto de los años 80, que nunca llegó a funcionar, hay que desprenderse en la situación de amenaza moderna que vivimos hoy", concluyó Dobrindt.

La BBK comunicó a 'Euronews' que en breve comenzará "la identificación y el registro de edificios adecuados" para servir de refugio. "Para poder ofrecer protección simultáneamente a un gran número de personas en muy poco tiempo se necesitan lugares descentralizados de acogida, de manera que los trayectos hasta esos espacios sean lo más cortos posible", explicó una portavoz a 'Euronews'. Para ello se tendrán en cuenta tanto edificios ya existentes como bloques de viviendas en alquiler y centros de trabajo, así como espacios públicos como aparcamientos subterráneos.

Experto en protección aérea civil: "Un sótano es insuficiente"

Nils Brennecke, del Museo Alemán del Búnker en Schweinfurt, discrepa. "Un sótano es insuficiente, las paredes tienen 30 centímetros de grosor", explica a 'Euronews' el fundador y responsable del Museo Alemán del Búnker. "Todo esto es solo una manera de tranquilizar a la población y responde a una absoluta desesperación", afirma Brennecke. No le gustaría estar en la piel de los políticos, añade, porque tienen que dar respuestas a preguntas que en realidad no pueden contestar. Pero la política debería informarse mejor sobre el sistema de búnkeres y la clasificación de los años 80.

El Museo Alemán del Búnker en Schweinfurt alberga la mayor exposición del mundo sobre protección aérea civil durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. El año pasado Brennecke y su esposa fueron distinguidos por su labor divulgativa voluntaria en el museo con la Cruz del Mérito de la República Federal de Alemania.

Los propietarios del Museo Alemán del Búnker en Schweinfurt han recibido la Cruz del Mérito de la República Federal de Alemania por su trabajo.
Los propietarios del Museo Alemán del Búnker en Schweinfurt han recibido la Cruz del Mérito de la República Federal de Alemania por su trabajo. Deutsches Bunkermuseum / Nils Brennecke

Hace unos 12 años la pareja compró el búnker de superficie A8 y lo transformó en museo. Durante la Segunda Guerra Mundial podía dar refugio a 1.800 personas, sus muros exteriores tienen entre dos y tres metros de grosor. "En prácticamente cada visita la gente nos pregunta: ¿volvería usted a reactivar el búnker, podríamos entrar y cómo sería estar ahí dentro?", cuenta Brennecke a 'Euronews'.

"Es decir, la gente siente miedo y, por supuesto, se plantea cómo protegerse, adónde podría huir", señala este experto en protección aérea civil. Brennecke matiza que los búnkeres que todavía existen pueden proteger "frente a metralla, incendios o gases que se produzcan de forma temporal". "Nada resiste un impacto directo con la tecnología armamentística actual", subraya.

El Estado empezó a desmantelar refugios a partir de 2007

Sin embargo, incluso para ofrecer una protección temporal, el propio Brennecke señala que sería necesario llevar a cabo trabajos de renovación. La mayoría de las conducciones de agua de estos edificios datan de los años 60 a 80 y no se han revisado desde finales de los 90.

La decisión política determinante se tomó en 2007, cuando los búnkeres quedaron fuera de la llamada "obligación de protección civil", dejaron de recibir mantenimiento y de conservarse. "Y desde entonces se están degradando, hablando en plata", resume Brennecke. Él compró al Estado el búnker de superficie que hoy alberga el Museo Alemán del Búnker, mientras que otros edificios se clausuraron, se reconvirtieron y se utilizan como almacenes o espacios culturales o se demolieron por completo. Entre ellos figuran, por ejemplo, el búnker Boros en Berlín o el búnker de superficie ajardinado de Heiligengeistfeld, en Hamburgo. En la década de 2010 se daba por hecho que, tras el final de la Guerra Fría, ya no existía una gran amenaza militar.

"La idea de la Guerra Fría de mantener unos pocos refugios centrales ya no es sostenible ante la situación actual y además solo preveía espacio para el dos por ciento de la población", justificó una portavoz de la BBK ante 'Euronews'.

El Museo Alemán del Búnker ofrece visitas guiadas a partir de diez personas en fechas concertadas.
El Museo Alemán del Búnker ofrece visitas guiadas a partir de diez personas en fechas concertadas. Deutsches Bunkermuseum / Nils Brennecke

"Fue una decisión imprudente y frívola, y no hace justicia a la protección de la población civil. Creo que el Gobierno federal debería plantearse seriamente acondicionar las construcciones que aún quedan en Alemania y destinarlas de nuevo a la protección civil", concluye Brennecke. Según la BBK, ahora debe ponerse en marcha un proceso en este sentido.

En los años 80 incluso existían ayudas estatales para la construcción de refugios en viviendas unifamiliares y edificios residenciales, recuerda el experto en protección aérea civil. El Estado subvencionaba hasta un 30% de los costes de construcción de esos muros de varios metros de grosor. Estos espacios debían proteger tanto de sustancias radiactivas como de ondas expansivas y gases. En el día a día se utilizaban como trasteros.

Otros países europeos van por delante

Tanto Brennecke como Heyne hablan de visitantes que se preparan de forma muy concreta para una nueva amenaza. Mientras Alemania sigue sin poder presentar una solución unificada para un concepto de refugios, otros países, como Luxemburgo, Países Bajos o Finlandia, realizan ejercicios periódicos con la población.

Con sus visitas guiadas, tanto el matrimonio Brennecke como Berliner Unterwelten realizan una labor de divulgación que complementa informaciones como el folleto del BBK sobre reservas en caso de catástrofe.

"Nos interesa dar ejemplo, servir también como modelo y quizá no solo señalar al Gobierno federal o al Estado, sino influir en el conjunto de la sociedad", explica Heyne, de Berliner Unterwelten, a 'Euronews'. En caso de emergencia, los miembros de la asociación se han ofrecido a hacerse cargo de forma voluntaria de la atención y la coordinación de las personas. Entre los socios, desde el principio ha habido una gran disposición a respaldar el proyecto. "Confiamos en que surjan iniciativas similares", afirma Heyne.

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