Xiaomi amplía su gama de coches eléctricos y se prepara para entrar en Europa en 2027. Ha abierto un centro de I+D en Múnich y adapta sus modelos a la normativa y a los gustos europeos.
En el salón del automóvil Auto China 2026 de Pekín, el stand de Xiaomi fue de los más concurridos, con visitantes que abarrotaban el espacio para ver de cerca al fundador y consejero delegado de la compañía, Lei Jun, una figura cuyo estatus en China roza el de una celebridad.
A comienzos de abril, Xiaomi ya había acaparado una amplia atención con una llamativa prueba de resistencia encabezada por Lei Jun, que condujo personalmente un Xiaomi SU7 Pro desde Pekín hasta Shanghái, un recorrido de unos 1.300 kilómetros, con una sola parada para recargar.
El viaje se retransmitió en directo en las redes sociales, atrajo a una amplia audiencia en línea y convirtió la conducción en una demostración pública de la autonomía y las prestaciones del vehículo en condiciones reales.
En el Auto China, Lei Jun presentó por primera vez en China el prototipo Vision Gran Turismo, tras su estreno mundial en el Mobile World Congress 2026. También ofreció novedades sobre el rendimiento de la nueva generación del SU7 y avanzó los planes para el futuro YU7 GT.
De la producción al ecosistema
El avance de Xiaomi en el sector del vehículo eléctrico ha sido rápido. La compañía entró en este mercado en 2024 con el lanzamiento del SU7. Desde entonces ha ampliado su gama, en la que figura el YU7, que registró 200.000 reservas en cuestión de minutos desde su presentación.
La empresa se prepara ahora para lanzar el YU7 GT, su primer modelo desarrollado en colaboración con ingenieros europeos. Está previsto que el vehículo se estrene en China a finales de mayo, conjugando prestaciones, confort y dinamismo de conducción.
Las prestaciones se han convertido en una pieza clave del posicionamiento de Xiaomi. El SU7 Ultra, por ejemplo, acelera de 0 a 100 km/h en menos de dos segundos y alcanza una velocidad máxima de 350 km/h, lo que la sitúa de lleno en la categoría de vehículos eléctricos de altas prestaciones.
En el interior de la fábrica de vehículos eléctricos de Xiaomi en Pekín, la producción avanza a un ritmo a la altura de estas ambiciones, un vehículo nuevo sale de la línea de montaje aproximadamente cada 76 segundos.
El emplazamiento integra fabricación, investigación, ensayos y atención al cliente bajo un mismo techo, reflejo de la apuesta de Xiaomi por la integración vertical.
Con más de 700 robots implicados en los procesos clave y tasas de automatización que superan el 90% en algunos talleres, la fábrica se apoya de forma intensiva en sistemas de inspección basados en inteligencia artificial, diseñados para detectar defectos con una precisión casi absoluta. Una pista de pruebas propia dentro del recinto garantiza que cada vehículo se verifique en condiciones reales de conducción antes de su entrega.
Más allá de las prestaciones, Xiaomi apuesta también por la integración. Su estrategia más amplia 'Human x Car x Home' pretende conectar los vehículos con los dispositivos personales y los sistemas de hogar inteligente a través de su sistema operativo HyperOS.
En la práctica, esto permite a los conductores gestionar sus rutinas diarias, desde hacer reservas hasta controlar la vivienda, mientras el sistema se adapta al comportamiento del usuario y ajusta la iluminación o la música en función del nivel de estrés o de sus preferencias.
Este enfoque de ecosistema refleja una tendencia más amplia entre los fabricantes chinos, que combinan cada vez más el hardware con el software y funciones basadas en inteligencia artificial.
"Xiaomi es un ejemplo clásico de hacia dónde va a evolucionar el producto. El hogar inteligente, los dispositivos inteligentes, forman ya una gran parte de nuestra vida doméstica.
El coche se convierte en otro producto más dentro de nuestra vida en casa, en el trabajo, en el ocio. Ese es el modelo que va a desarrollarse y creo que todos tendrán que seguirlo", afirmó James Pearson, fundador y consejero delegado de Lionheart, una agencia de marca y publicidad del sector del automóvil.
Expansión a los mercados globales
Con una gama doméstica que crece a gran velocidad, Xiaomi vuelve ahora la mirada a los mercados internacionales.
La compañía ha anunciado planes para iniciar su expansión internacional en 2027, y se espera que Alemania sea su primer mercado en el extranjero. Como preparación, Xiaomi abrió en 2025 un centro de I+D y diseño de vehículos eléctricos en Múnich, uno de los principales polos europeos de ingeniería del automóvil.
Dirigido por el exdirectivo de BMW Rudolf Dittrich, el centro se centra en adaptar los vehículos de Xiaomi a los estándares europeos, desde la regulación y las infraestructuras hasta las preferencias de los clientes.
"Xiaomi está abordando este proceso de forma muy metódica, basándose en los datos. Intentamos obtener el máximo de información posible de los clientes", señaló Dittrich en el Auto China 2026.
Los primeros indicios apuntan a un interés creciente. Durante las pruebas de conducción realizadas el año pasado, los vehículos llamaron la atención incluso en los puntos de recarga, donde los transeúntes se detenían para verlos más de cerca.
La entrada de Xiaomi en Europa se produce en un momento en que el crecimiento del mercado de vehículos eléctricos empieza a moderarse. Según datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), los vehículos 100% eléctricos representaron el 17,4% de las matriculaciones de coches nuevos en 2025, frente al 13,6% del año anterior, mientras que los modelos híbridos, con un 34,5%, siguen siendo la opción preferida de los consumidores europeos.
Al mismo tiempo, la competencia se intensifica, con actores consolidados como Volkswagen y Tesla sometidos a una presión creciente por parte de fabricantes chinos como BYD y XPeng.
La Unión Europea ha decidido además imponer aranceles adicionales a los vehículos eléctricos fabricados en China tras una investigación antisubvenciones, lo que añade una dificultad más para los nuevos entrantes.
En 2025 la gama Xiaomi SU7 se situó en el número uno de ventas entre las berlinas de su segmento de precio. Los modelos parten de unos 27.000€ para la versión estándar y llegan aproximadamente a 38.000€ para el SU7 Max.
Este resultado refuerza el impulso creciente de la compañía, que se ha marcado como objetivo entregar este año 550.000 vehículos eléctricos en el conjunto de su gama, frente a algo más de 400.000 el año anterior.
De cara al futuro, Xiaomi ha adelantado que ampliará aún más su gama de vehículos, aunque todavía no ha desvelado los detalles.
"Nuestro objetivo estratégico es convertirnos en uno de los cinco mayores fabricantes de automóviles del mundo", afirmó Dittrich. "Y creo que está claro que con la cartera de productos actual no es posible".