La justicia israelí ha extendido 48 horas la detención del español Saif Abu Keshek y del brasileño Thiago Avila, capturados en aguas internacionales durante la interceptación de la flotilla de ayuda a Gaza. Ambos denuncian torturas y malos tratos mientras España exige su liberación inmediata
Durante la vista celebrada este domingo en Ashkelon, la Fiscalía israelí vinculó a los activistas con presuntos delitos de "asistencia al enemigo en tiempo de guerra" y pertenencia a organización terrorista.
Según las autoridades de Israel, los detenidos forman parte de la Conferencia Popular para los Palestinos en el Extranjero (PCPA), entidad que asocian con Hamás. Por su parte, la organización de derechos humanos Adalah, que ejerce la defensa, ha denunciado que ambos hombres han sido víctimas de una violencia extrema.
Thiago Avila relató haber sido golpeado hasta perder el conocimiento en dos ocasiones, mientras que Abu Keshek habría permanecido vendado y maniatado desde su captura. Como protesta por su situación y el trato recibido, los activistas han iniciado una huelga de hambre.
Conflicto diplomático con España
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha reaccionado con contundencia, calificando la detención de Abu Keshek de "ilegal" y exigiendo su puesta en libertad sin demora.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aludió a la ilegalidad de asaltar una flotilla en aguas internacionales en sus redes sociales:
El cónsul español en Tel Aviv acompañó al activista durante la audiencia para supervisar el proceso. La defensa argumenta, además, que el tribunal carece de jurisdicción, ya que la interceptación de los navíos se produjo en aguas internacionales, a más de 1.000 kilómetros de la costa de Gaza.
El bloqueo de la flotilla humanitaria
Los dos arrestados formaban parte de una expedición compuesta por más de 50 embarcaciones que partieron de puertos europeos, incluidos España, Francia e Italia, con el objetivo de romper el bloqueo naval y entregar suministros básicos en la Franja.
Según los organizadores, las fuerzas israelíes destruyeron parte del equipo de las naves durante el abordaje, dejando a los tripulantes en una situación de vulnerabilidad extrema en alta mar.
Mientras que la mayoría de los 175 activistas interceptados fueron desembarcados en Creta el pasado viernes, Abu Keshek y Avila fueron trasladados a la prisión de Shikma, en Israel. Este incidente recuerda al intento del año pasado, en el que también participó la activista Greta Thunberg y que terminó igualmente con la expulsión de los participantes por parte de las fuerzas de seguridad israelíes.