Israel arresta en aguas internacionales y fuera de su jurisdicción a Saif Abu Keshek y a Thiago Ávila y pacta con el Gobierno griego desembarcar al resto de los miembros de la Flotilla en Creta. España y otros países denuncian la violación del derecho internacional humanitario.
Decenas de activistas que forman parte de la nueva Flotilla Global Sumud con destino a Gaza, interceptada por fuerzas israelíes en aguas internacionales frente a la isla griega de Creta, han desembarcado en la isla este viernes donde les esperaban representantes de sus embajadas. Entre los activistas había una treintena de españoles.
Sin embargo, Israel mantendrá bajo arresto a Saif Abu Keshek y a Thiago Ávila y asegura que los conducirá hasta el Estado hebrero, vulnerando nuevamente el derecho marítimo e internacional.
"Keshek, sospechoso de pertenecer a una organización terrorista, y Thiago Ávila, sospechoso de actividades ilegales, serán trasladados a Israel para ser interrogados. Israel no permitirá que se vulnere el bloqueo naval legítimo sobre Gaza", ha comunicado el ministerio de Asuntos Exteriores en X.
Acompañados por la guardia costera griega, unos 175 activistas -según cifras israelíes-han sido trasladados en cuatro autobuses a un lugar no revelado por las autoridades, aunque que los organizadores del convoy afirman que el número total es de 211, contando a los dos retenidos.
El Ministerio de Exteriores griego ha declarado en un comunicado lo siguiente: "Con motivo de la operación israelí contra los barcos de la Flotilla Global Sumud en aguas internacionales frente a Creta, hacemos un llamamiento a la moderación y al respeto universal del derecho internacional, incluido el derecho internacional del mar y el derecho internacional humanitario".
"Grecia", continúa el comunicado, "ha pedido a Israel que retire sus buques de la zona y ha ofrecido a recibir en su territorio a los pasajeros a bordo y a garantizar su regreso seguro a sus países".
La Global Sumud Flotilla ha exigido la liberación de sus integrantes solicitando a los gobiernos internacionales que presionen a Israel.
Tanto los gobiernos de España y Portugal han llamado a diplomáticos israelíes a consultas para protestar contra la retención, en aguas fuera de la jurisdicción de este Estado, de sus conciudadanos. "Israel vuelve a violar la legalidad internacional al asaltar una flotilla civil en aguas que no le pertenecen", ha escrito el líder del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, en su perfil de X.
El ministerio de Exteriores españoles ha publicado un declaración conjunta con Turquía, Bangladés, Brasil, Colombia, Jordania, Libia, Malasia, Maldivas, Pakistán y Sudáfrica sobre los ataques israelíes contra la Flotilla Global Sumud:
"Los ataques israelíes contra los buques y la detención ilegal de activistas humanitarios en aguas internacionales constituyen violaciones flagrantes del derecho internacional y del derecho internacional humanitario.
Los ministros expresan profunda preocupación por la seguridad de los activistas civiles e instan a las autoridades israelíes a que adopten las medidas necesarias para garantizar su liberación inmediata.
También hacen un llamamiento a la comunidad internacional para que cumpla con sus obligaciones morales y legales de defender el derecho internacional, proteger a los civiles y garantizar la rendición de cuentas por estas violaciones".