Para preparar y garantizar la seguridad de la cumbre del G7, numerosos pasos fronterizos se cerrarán entre Suiza y Francia hasta el jueves 18 de junio, lo que complicará la vida de los trabajadores transfronterizos.
Hasta el jueves 18 de junio será difícil cruzar la frontera entre Francia y Suiza. La responsable es la cumbre del G7 organizada en Évian-les-Bains (Alta Saboya), del lunes 15 al miércoles 17 de junio de 2026.
Para garantizar la seguridad de esta reunión de los dirigentes de las siete mayores potencias económicas del planeta, se han vuelto a introducir controles fronterizos entre ambos países. Las autoridades helvéticas han decidido cerrar 21 de los 28 puestos fronterizos del cantón de Ginebra. Los pasos de Anières, Moillesulaz, Thônex-Vallard, Bardonnex, Perly, Meyrin y Ferney-Voltaire permanecerán abiertos.
El tráfico ferroviario también se verá afectado, el Léman Express y los trenes TER entre Évian y Thonon-les-Bains se suprimen igualmente hasta el miércoles 17 de junio. Sobre el terreno, se desplegará un amplio dispositivo de seguridad. Entre 4.000 y 5.000 militares suizos están desplegados como refuerzo en la zona fronteriza para apoyar a la Policía, ha indicado el Departamento Federal de Defensa (DDPS). Un coste ya estimado en 17,5 millones de francos suizos (casi 19 millones de euros).
En el lado francés, se movilizarán sobre el terreno 6.100 gendarmes y 1.400 vehículos para garantizar la seguridad de la cumbre. "La idea es poder responder a todas sus necesidades, ya se trate de reparar sus vehículos, incluso de sustituirlos, así como de distribuir material y proporcionarles comidas", explica el teniente coronel Guaragna.
El quebradero de cabeza de los trabajadores transfronterizos
Todo este conjunto de medidas debería provocar, durante unos días, un aumento de los tiempos de espera en la frontera, y no solo en el cantón de Ginebra. "El refuerzo de los controles puede generar esperas más largas en los desplazamientos transfronterizos", ya ha advertido el cantón del Valais, aunque ninguna carretera vaya a cerrarse en esta parte del país. Por su parte, la prefectura de Alta Saboya recomienda "aplazar todos los desplazamientos no esenciales y dar prioridad al teletrabajo".
"¿Cómo van a funcionar un cierto número de empresas suizas?", se pregunta en las páginas de 'France Bleu' René Déléglise, presidente del Groupement transfrontalier européen (GTE). Cita a continuación a las personas que trabajan en los hospitales o en el aeropuerto de Ginebra. "¿Qué hacemos si esa gente tiene que quedarse en casa o tarda cuatro horas en cruzar la frontera? ¿Quién les va a indemnizar si se les impide ir a trabajar?", añade. Por su parte, la Universidad de Ginebra, como muchas otras instituciones, ha generalizado el teletrabajo para los próximos días.
Pero para muchos trabajar desde casa es complicado o incluso imposible. Es el caso de Arthur (el nombre ha sido cambiado), que trabaja en el sector de los seguros en Suiza. "Estoy obligado a despertarme una hora antes y a pasar por los pasos fronterizos secundarios para los controles, tanto a la ida como a la vuelta", explica a 'Euronews'.
Y para ser lo más eficiente posible ha tomado todas las precauciones: "Llevar todos mis documentos y mi contrato de trabajo, como trabajador fronterizo. Y hay que estar al día de las multas en Suiza para evitar que te retiren el coche", añade.
Para intentar facilitar el día a día de los trabajadores transfronterizos, las autoridades han puesto en marcha el Pass G7, un "salvoconducto personal que debe presentarse en los puntos de acceso de las zonas afectadas", explica la prefectura de Alta Saboya. Un documento gratuito que debería ayudar a limitar las perturbaciones.