El alto el fuego entró en vigor en abril, pero se han registrado episodios esporádicos de violencia que reavivan el temor a una guerra abierta, pese a que Trump insiste en que el acuerdo está cerca.
El ministro de Exteriores iraní insistió el viernes en que nunca se había estado tan cerca de un acuerdo con Estados Unidos para poner fin a la guerra en Oriente Medio, después de que el presidente estadounidense Donald Trump acusara furiosamente a Teherán de negociar de mala fe.
La airada reacción llegó después de que medios iraníes publicaran un desglose de lo que supuestamente había sobre la mesa, subrayando que Irán insistiría en su derecho a enriquecer uranio y a controlar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, esa versión chocaba con la ofrecida por un alto cargo de la Casa Blanca, que afirmó que Irán había aceptado desmantelar su programa nuclear, destruir sus reservas de uranio enriquecido y reabrir el estrecho, y que Teherán no vería liberados sus fondos congelados hasta cumplir estos compromisos.
El jueves, Trump había sugerido que el acuerdo era inminente tras semanas de titubeantes negociaciones para poner fin a la guerra desencadenada por los bombardeos estadounidenses e israelíes del 28 de febrero, pero el viernes rechazó airadamente la versión iraní del borrador y la calificó de mentiras.
"Los términos que Irán filtró a las fake news no tienen NADA que ver con los términos que se acordaron por escrito. Lo que han dicho, incluida su débil y patética declaración sobre la existencia de un acuerdo, no guarda relación alguna con la verdad", escribió en una publicación en su red social.
"Son personas muy deshonrosas con las que tratar", continuó. "Más les vale ponerse las pilas, ¡y RÁPIDO!"
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, pareció intentar rebajar la tensión. "El Memorando de Entendimiento de Islamabad nunca ha estado tan cerca", escribió en una publicación en redes sociales, en referencia a la capital paquistaní que acogió anteriores conversaciones entre Estados Unidos e Irán.
"Mientras se ultima, los medios deberían abstenerse de especular sobre su contenido", añadió.
Posteriormente, Trump publicó en su propio perfil una captura del mensaje de Araghchi. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, afirmó también el viernes que se había acordado el texto final de un acuerdo de paz.
"Podemos confirmar que se ha alcanzado un texto final consensuado del acuerdo de paz y que Pakistán trabaja ahora estrechamente con ambas partes para concretar los próximos pasos", publicó Sharif en X.
Mencionó en la publicación a los presidentes de Estados Unidos e Irán y a otros dirigentes de ambos países. Pakistán lleva meses ejerciendo de mediador entre las dos partes. "La paz nunca ha estado tan cerca como ahora", afirmó Sharif.
"No sé qué pensar"
Un alto el fuego entró en vigor en abril, pero desde entonces se han producido episodios esporádicos de violencia que han reavivado una y otra vez el temor a un regreso a la guerra abierta, pese a que Trump ha repetido que el acuerdo estaba al alcance de la mano.
Israel, aliado de Estados Unidos, ha asegurado que Trump le prometió que cualquier acuerdo implicaría que Irán se quedara sin material nuclear enriquecido, pero la agencia oficial iraní IRNA sostiene que esa cuestión ni siquiera está sobre la mesa.
Según esta versión de IRNA, tras la firma de un acuerdo inicial, Irán y Estados Unidos celebrarían 60 días más de conversaciones y "se hará hincapié en el derecho de Irán a enriquecer uranio y a conservar el material enriquecido... con vistas a su inclusión en el acuerdo definitivo".
Además, siempre según IRNA, Irán insistiría en gestionar el tráfico por el estrecho de Ormuz, la principal ruta marítima por la que salen del golfo el petróleo y el gas, que Teherán mantiene bloqueada desde el inicio de la guerra.
Irán, que solo ha permitido el paso de unos pocos buques por el estrecho, ha insistido en que los barcos obtengan permiso de sus fuerzas armadas antes de cruzarlo.
En Teherán, algunos iraníes de a pie temen que un acuerdo consolide aún más el poder de las autoridades. "No sé muy bien cómo me siento", dijo a la agencia AFP, bajo condición de anonimato por miedo a represalias, un trabajador de una cafetería de 29 años.
"No sé si será bueno o malo para nosotros. El objetivo principal de esta guerra era que Estados Unidos derribara el sistema y eso no ha pasado. Entonces, ¿de qué sirve un acuerdo?"
Grandes líneas del acuerdo
Las exigencias de Irán podrían complicar aún más la conclusión del acuerdo, pese a que el optimismo de Trump ha impulsado una subida de las bolsas y una fuerte caída del precio del petróleo.
El jueves, al asegurar que el acuerdo había sido "elevado al máximo nivel de la dirección iraní y aprobado", Trump canceló una anunciada ola de bombardeos y añadió: "La hora y el lugar de la firma se anunciarán en breve".
Trump afirmó que los detalles del arreglo habían sido aprobados por Estados Unidos y sus aliados en la región, incluida Israel.
El viernes, la agencia iraní Mehr, citando a una fuente cercana al equipo negociador de Irán, publicó lo que presentó como el texto de un borrador de acuerdo en fase de finalización.
Según la agencia, el borrador pondría fin a la guerra en todos los frentes, incluido el de Líbano, donde Israel mantiene su campaña contra la milicia Hezbolá respaldada por Irán, permitiría la liberación de 24.000 millones de dólares (20.000 millones de euros) de activos iraníes congelados y fijaría un periodo de 60 días para negociar sobre el programa nuclear de Teherán.
El texto incluiría también la suspensión de las sanciones a la venta de petróleo iraní, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos del país y planes para que Estados Unidos y sus aliados paguen a Irán reparaciones por los daños causados por la guerra.