El último ataque se produce mientras Naciones Unidas registra un número récord de civiles muertos en Ucrania en julio, la cifra mensual más alta desde mayo de 2022.
Un dron ruso alcanzó el jueves un tren de pasajeros en la región ucraniana de Odesa, causando la muerte de dos personas. Las víctimas del ataque fueron dos miembros de la tripulación, el maquinista y su ayudante, informó en una publicación en Facebook el director ejecutivo de los Ferrocarriles Ucranianos, Oleksandr Pertsovskyi.
Ningún pasajero resultó herido. "Hoy, en la región de Odesa, los rusos han vuelto a destruir la locomotora de un tren de pasajeros corriente con un dron propulsado a reacción".
"En el tren viajaban 340 personas", escribió en X el presidente ucraniano Volodímir Zelenski. "Quien manejaba ese dron, desde luego, no podía ignorar que el objetivo era completamente civil", añadió.
No es la primera vez que Rusia ataca un tren de pasajeros, algo que, según Kiev, forma parte de un intento de perturbar la logística mientras incrementa los ataques contra infraestructuras civiles.
Rusia también atacó infraestructuras portuarias en el distrito de Izmail, en la región de Odesa, según medios locales. En total, Rusia lanzó 133 drones contra Ucrania durante la noche del miércoles al jueves, dirigidos contra 15 localidades en todo el país.
Las muertes de civiles en Ucrania alcanzan en julio el nivel más alto desde mayo de 2022, según la ONU
Un reciente informe de Naciones Unidas revela que las muertes de civiles en Ucrania alcanzaron en julio un máximo desde mayo de 2022, los primeros meses de la invasión rusa a gran escala.
"Al menos 437 civiles murieron y 2.610 resultaron heridos en Ucrania en julio, un aumento del 30 por ciento respecto al mes anterior y del 70 por ciento en comparación con julio de 2025", señaló el jueves en un comunicado la Misión de Supervisión de los Derechos Humanos de la ONU. "El número de personas fallecidas es el más alto registrado desde mayo de 2022", añadió.
La ONU señala que ha verificado 16.874 muertes de civiles desde el inicio de la invasión rusa, aunque advierte de que el balance real probablemente es mayor, ya que no puede confirmar las víctimas en las zonas de Ucrania ocupadas por Rusia.
Kiev, en particular, ha sido objeto de ataques con gran frecuencia. Al menos 54 civiles murieron en la capital ucraniana durante el mes de julio, informó la ONU, que la describió como "una de las ciudades más castigadas".
Ambas partes han intensificado de forma significativa sus ataques de largo alcance este año, lo que, según la ONU, ha provocado un aumento de las muertes de civiles. Ucrania, por su parte, también ha intensificado en los últimos meses su campaña contra infraestructuras críticas y militares rusas.
Los bombardeos casi diarios contra instalaciones petroleras rusas con drones de largo alcance en los últimos meses han provocado escasez de combustible, han reducido la capacidad de refino de Rusia y han inquietado a la población rusa.
El jueves se declaró un incendio en la refinería de petróleo Gazprom Neftohim Salavat, una de las mayores del país, en Bashkortostán, Rusia, informaron medios ucranianos. También se informó de un incendio en una plataforma logística de Wildberries cercana. Wildberries, el mayor minorista en línea de Rusia, es una pieza clave de la economía de guerra de Moscú.
La ayuda militar a Ucrania se dispara en junio impulsada por el nuevo fondo de la UE
El uso de misiles balísticos por parte de Rusia está resultando difícil de interceptar para Ucrania, lo que ha llevado a Zelenski a pedir a sus aliados más sistemas de defensa aérea tras advertir de que el país afronta una escasez crítica.
Pese a la escasez prolongada, la ayuda militar a Ucrania alcanzó en junio su nivel más alto desde que Estados Unidos suspendió la financiación en febrero de 2025, impulsada en gran medida por los nuevos fondos de la UE, según datos publicados por el Instituto Kiel.
El estudio indica que en junio Kiev recibió una asignación de 7.200 millones de euros, el tercer mayor incremento mensual de financiación militar de los donantes desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022. El préstamo de 90.000 millones de euros de la UE se aprobó para apoyar las necesidades presupuestarias y de defensa de Ucrania en 2026 y 2027.
Además de ese apoyo crediticio, Alemania destinó 700 millones de euros, Dinamarca 600 millones y los Países Bajos 500 millones de euros para apoyar a las Fuerzas Armadas ucranianas.