Vecinos de varias ciudades polacas escucharon el rugido de los cazas F-35. En la operación "Bienvenida a Polonia", los tres primeros aparatos llegados al país sobrevolaron Gdansk, Varsovia, Cracovia y Lodz en un vuelo ceremonial.
Los polacos han podido ver por primera vez sobrevolando sus cielos los cazas más avanzados, que en los próximos años se convertirán en uno de los pilares de la aviación militar del país. Tres aviones F-35 de quinta generación, denominados Husarz, realizaron un vuelo ceremonial sobre las mayores ciudades polacas dentro de la operación Bienvenida a Polonia.
El evento precedió a la ceremonia oficial de incorporación de los aparatos a las Fuerzas Armadas de la República de Polonia en la Base Aérea Táctica número 32 de Lask.
"Bienvenida a Polonia", un vuelo sobre las ciudades polacas
Los cazas despegaron por la mañana de la base de Lask y comenzaron su vuelo de exhibición, pensado para permitir a la población ver de cerca los nuevos aparatos del Ejército polaco.
"Es el día que llevábamos años esperando. Hoy Polonia da la bienvenida a sus F-35 Husarz", escribió en las redes sociales el vice primer ministro y ministro de Defensa, Wladyslaw Kosiniak Kamysz.
El primer punto del recorrido fue Gdansk, donde alrededor de las 09:45 los aparatos sobrevolaron el histórico Westerplatte. Después los F-35 se dirigieron a Varsovia y hacia las 10:10 volaron a lo largo del río Vístula a la altura de la Ciudadela de Varsovia.
La siguiente etapa del viaje fue Cracovia, donde alrededor de las 10:35 se pudo observar los aviones sobre el Vístula en las inmediaciones de la colina de Wawel. La última ciudad incluida en la exhibición fue Lodz, donde hacia las 11:05 los aparatos pasaron sobre la rotonda de los Aviadores de Leópolis y a continuación se dirigieron de regreso al aeropuerto de Lask.
El vuelo despertó un enorme interés entre los habitantes, los vídeos y fotografías tomados por los observadores aparecieron casi de inmediato en las redes sociales.
El vuelo no solo tuvo una dimensión simbólica, también formó parte del adiestramiento.
F-35, una revolución tecnológica en la aviación polaca
Los F-35 de quinta generación figuran entre los aviones de combate más avanzados del mundo, gracias al uso de tecnología Stealth, son mucho más difíciles de detectar por los radares enemigos.
También están equipados con un sofisticado sistema de sensores que permite reunir, analizar y transmitir información a otras unidades militares que operan en el aire, en tierra y en el mar. Los aparatos pueden desempeñar una amplia gama de misiones de combate.
Son capaces de portar armamento moderno, incluidos misiles aire aire AIM-120 AMRAAM y AIM-9X Sidewinder, así como misiles de largo alcance AGM-158 JASSM destinados a atacar objetivos en tierra.
Según los expertos militares, la entrada en servicio del F-35 supone un cambio cualitativo en las capacidades de las fuerzas armadas polacas y refuerza el potencial del flanco oriental de la OTAN. Los F-35 se producen desde 2006 por el consorcio estadounidense Lockheed Martin y se están convirtiendo poco a poco en el avión de combate clave de la Alianza Atlántica.
En Europa los operan las fuerzas aéreas de Reino Unido, Alemania, Finlandia, Noruega, Países Bajos, Bélgica, Italia, Dinamarca y Chequia.
Polonia construye una flota de 32 "Husarz"
Los tres primeros F-35 llegaron a Lask a finales de mayo. En la ceremonia solemne de recepción de los aparatos participaron las principales autoridades del Estado, entre ellas el presidente Karol Nawrocki, el viceprimer ministro y ministro de Defensa, Wladyslaw Kosiniak Kamysz, la presidenta del Senado, Malgorzata Kidawa Blonska, y el representante de la Administración de Estados Unidos, Thomas DiNanno. En el acto estuvo también el antiguo ministro de Defensa Mariusz Blaszczak, que en 2020 firmó el contrato de compra de estos aviones.
"Es un día histórico para las Fuerzas Armadas polacas y para nuestra seguridad. Polonia entra en el grupo selecto de países que disponen de aviones de quinta generación con capacidades de combate únicas", escribió en las redes sociales el presidente Karol Nawrocki.
"Es fruto del trabajo de muchos militares y civiles que se han ocupado de la compra y la implantación del F-35 en las Fuerzas Aéreas de la República de Polonia. También es resultado de la fuerte alianza estratégica con Estados Unidos y otro símbolo visible de la amistad entre nuestros países, especialmente significativo en el año de la conmemoración del 250 aniversario de la independencia de EE. UU.", añadió.
El presidente del Gobierno, Donald Tusk, también se refirió al asunto. Durante las celebraciones del día del Servicio de Protección del Estado en Varsovia, el jefe del Gobierno polaco aludió en su intervención a la ceremonia de incorporación de los cazas F-35 al Ejército polaco.
"Hoy en Lask también es un día de fiesta, allí estará el centro de formación, una especie de escuela de pilotos para estos aparatos de última generación", afirmó el presidente del Gobierno. "Los héroes de 'Top Gun' podrían envidiar a nuestros pilotos", añadió.
Su intervención fue difundida en las redes sociales. Entre otras cosas explicó que uno de los pilotos de los nuevos aviones polacos afirmó que "el F-35 en comparación con los modelos anteriores es como un Porsche frente a un Fiat Tipo".
Polonia firmó a comienzos de 2020 un contrato para adquirir 32 cazas F-35, junto con un paquete de formación y motores adicionales, por un valor de 4.600 millones de dólares, unos 4.200 millones de euros. El precio unitario de cada avión ronda los 87 millones de dólares, cerca de 80 millones de euros, según las cifras facilitadas por el Ministerio de Defensa.
El ministro de Defensa informó de que en los próximos meses se entregarán otros 11 aparatos, mientras que el año que viene llegarán 12 unidades más y el resto se incorporará en los años siguientes. En total, Polonia dispondrá de 32 F-35, cuya entrega completa está prevista para 2029.
Los destinos finales de los nuevos cazas serán la Base Aérea Táctica número 32, en Lask, y la Base Aérea Táctica número 21, en Swidwin. En ambas instalaciones se está ampliando la infraestructura, incluida la preparación del apoyo técnico y la instalación de simuladores de última generación.
Está previsto que los F-35 polacos alcancen la plena capacidad operativa hacia 2030, aunque antes irán asumiendo de forma gradual distintas misiones. Entre ellas figuran la protección del espacio aéreo del país y de la alianza, en un contexto de refuerzo del flanco oriental de la OTAN.
F-35 Husarz, el nombre del avión de quinta generación
Durante la ceremonia, los F-35 polacos recibieron simbólicamente el nombre de Husarz. Las madrinas fueron Paulina Kosiniak Kamysz y la capitán Magdalena Boryc Krakowian, esposa del teniente coronel Maciej Krakowian, conocido como "Slab", que murió en 2025 en un accidente aéreo.
"Gracias, capitán, por aceptar mi invitación y estar hoy aquí con nosotros. Polonia recuerda al piloto, el teniente coronel Krakowian, porque las fuerzas armadas son una familia, porque el Ejército no deja a nadie solo. Que este día nos dé una gran esperanza y energía. Viva el Ejército polaco, viva Polonia", declaró el ministro de Defensa.
El nombre "Husarz" para los F-35 polacos fue elegido en una votación abierta organizada en las redes sociales del Estado Mayor del Ejército polaco, en la plataforma 'X' y en Facebook. La denominación conecta el nuevo caza con la tradición militar histórica del país.
La elección alude a una de las formaciones militares más reconocibles de la historia de Polonia: la caballería pesada de élite conocida como husaria, que fue la fuerza de choque de la Mancomunidad polaco-lituana desde el siglo XVI hasta comienzos del XVIII. Este cuerpo militar simboliza el poder militar polaco durante su edad dorada.
Su misión era romper las líneas del enemigo y desorganizar sus formaciones, abriendo el camino para la actuación del resto de unidades de la caballería polaca. La husaria era clave en la estrategia ofensiva del Ejército de la época.
Gracias al excelente adiestramiento de sus soldados, a una táctica eficaz y a un armamento característico, los húsares lograron numerosas victorias espectaculares. Su eficacia en combate les convirtió en una de las unidades más temidas de Europa.
Entre las más conocidas figuran los triunfos de Kircholm en 1605, Kluszyn en 1610, Jotín en 1673 y Viena en 1683. Estas victorias consolidaron la reputación militar de la husaria en la historia europea.
La tradición de bautizar el armamento polaco
Poner nombres característicos al material militar tiene en Polonia una larga tradición. Esta práctica busca reforzar la identidad histórica y simbólica de las Fuerzas Armadas polacas.
Un ejemplo contemporáneo son los cazas F-16, que se incorporaron al equipamiento de las Fuerzas Aéreas polacas entre 2006 y 2008 y recibieron el nombre de "Jastrzab". La denominación vincula el avión con la imagen del halcón, asociado a la velocidad y la precisión.
Una costumbre similar existía también antes de la Segunda Guerra Mundial. Entonces, la aviación polaca utilizaba aparatos como los bombarderos PZL.23 "Karas" y PZL.37 "Los". Ya en esa época se recurría a nombres simbólicos para reforzar el carácter nacional de los modelos.
El nuevo nombre F-35 "Husarz" se inscribe así en la larga tradición de vincular el armamento moderno con símbolos importantes para la historia de Polonia. El objetivo es mantener la continuidad entre la innovación militar y la memoria histórica del país.