Las tasas para ciudadanos extranjeros podrían multiplicarse entre 5 y 12 veces, ha informado el presidente de la Duma Estatal, Viacheslav Volodin. El Gobierno ruso lo presenta como una forma de poner orden en el ámbito migratorio y prevé 15.000 millones de rublos extra al año.
Las autoridades rusas planean multiplicar entre cinco y doce veces las tasas estatales para ciudadanos extranjeros, una medida que será examinada la próxima semana por la Duma Estatal de Rusia.
La tasa para obtener un permiso de residencia se quintuplicará, la de los permisos de residencia temporal se multiplicará por ocho y la de la tramitación de la ciudadanía rusa por doce.
El coste de tramitar un permiso de residencia aumentará hasta 30.000 rublos (unos 360 euros), mientras que la obtención de la ciudadanía rusa pasará a costar 50.000 rublos (alrededor de 600 euros).
Además, está previsto elevar la tasa por la concesión de permisos para contratar a inmigrantes hasta 15.000 rublos (unos 180 euros) por cada especialista extranjero, informó en redes sociales el presidente de la Duma Estatal, Viacheslav Volodin.
"Todo ello ayudará a poner orden en el ámbito migratorio y aportará ingresos adicionales al presupuesto, que se estiman en 15.000 millones de rublos al año (aproximadamente 165 millones de euros)", escribió Volodin.
Según datos correspondientes a abril de 2026, publicados el 5 de mayo por la oficina del Consejo de Seguridad de Rusia, el número de ciudadanos extranjeros en territorio ruso se redujo en unos 700.000 en un año, al pasar de 6,8 a 6,1 millones de personas.
Las estadísticas muestran que en el primer trimestre de este año se expidieron más de 7.000 permisos de residencia temporal y 32.000 permisos de residencia, cifras que han caído más de una cuarta parte en comparación con el mismo periodo del año pasado.
De acuerdo con datos del Ministerio del Interior ruso, cada vez menos extranjeros solicitan la ciudadanía rusa. Si en 2021 se expidieron pasaportes rusos a 735.000 inmigrantes, en 2025 la cifra cayó hasta 152.000. Este desplome se produjo tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022.
Los medios rusos señalan además que los extranjeros viajan menos a Rusia en busca de trabajo, debido al endurecimiento de la política migratoria y a la caída de los ingresos provocada por la depreciación del rublo. En términos de dólar, los ingresos se han reducido aproximadamente en un tercio. Aun así, Rusia sigue siendo el destino más popular para los trabajadores inmigrantes de casi todos los países de Asia Central.
El interés por el programa de reasentamiento voluntario de compatriotas en Rusia ha caído a mínimos históricos, informó en febrero el diario 'Kommersant'. En 2025, solo 26.700 personas se trasladaron al país a través de este programa, la cifra más baja de los últimos 15 años. Los expertos atribuyen este descenso a tres factores: la guerra en Ucrania, la situación económica en Rusia y el endurecimiento de los requisitos lingüísticos.
Según los datos disponibles, la población total de Rusia se redujo en más de 175.000 personas en un año y, a 1 de enero de 2025, se situaba en algo más de 146 millones. Esta tendencia a la baja se mantiene desde 2022.