Trump respaldó a Pashinián antes de las decisivas elecciones de junio. El apoyo de EEUU y la UE a su giro prooccidental y la presión de Rusia contra Pashinián marcan un momento geopolítico clave.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó este jueves su "pleno y total respaldo a la reelección" del primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, de cara a los próximos comicios, la primera vez que un presidente estadounidense apoya a un candidato en un país dentro de la órbita regional de Rusia.
En un mensaje en su red 'Truth Social', Trump calificó a Pashinyan de "gran amigo y líder" y añadió que está "haciendo que su país sea fuerte, próspero y muy seguro" de cara a las decisivas elecciones armenias del 7 de junio, muy disputadas entre el bloque del primer ministro y las fuerzas opositoras respaldadas por Rusia.
Al referirse a la firma por parte de Pashinyan de un histórico acuerdo de paz en la Casa Blanca con el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, el año pasado, Trump afirmó que "Nikol comparte plenamente mi visión de paz y prosperidad para Armenia y toda la región del Sur del Cáucaso".
El primer ministro armenio agradeció a Trump "la alta consideración", acompañando su breve respuesta en 'X' con las banderas de Estados Unidos y Armenia una junto a la otra.
Trump vinculó este inusual respaldo a los acuerdos "estratégicos" firmados a comienzos de esta semana en Ereván por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y su homólogo armenio, un gesto que evidencia la mayor implicación de Estados Unidos en la región.
"Pronto, Estados Unidos y Armenia pondrán juntos la primera piedra de la ruta 'Trump Route for International Peace and Prosperity', que transformará el Sur del Cáucaso y ayudará a que nuestras maravillosas compañías energéticas estadounidenses obtengan acceso desde Asia Central hasta Estados Unidos", dijo Trump.
"Con la ayuda de Nikol, llevaremos a Estados Unidos, Armenia, el Sur del Cáucaso y Asia Central a cotas más altas que nunca", añadió, y cerró su mensaje proclamando: "Make (Armenia) Great Again — MAGA!".
El respaldo de Trump recuerda a las declaraciones del presidente francés, Emmanuel Macron, durante la reciente cumbre de la Comunidad Política Europea en Ereván.
En la cumbre, el dirigente francés afirmó que con el "giro de Armenia hacia Europa, estamos asistiendo a la apertura de una nueva era" para este país del Sur del Cáucaso, que bajo el liderazgo de Pashinyan está construyendo ahora un futuro en paz junto a su antiguo rival Azerbaiyán y también junto a Turquía.
Apareciendo junto a Trump en la Casa Blanca el miércoles, Rubio reiteró que Estados Unidos "firmó un acuerdo sobre minerales estratégicos con Armenia, un recordatorio de otra guerra que el presidente Trump ayudó a resolver", en referencia al histórico acuerdo de paz entre Armenia y Azerbaiyán.
"Estamos viendo el surgimiento de una nueva y gran relación con Armenia que realmente había quedado estancada durante mucho tiempo", añadió Rubio.
Los minerales críticos de tierras raras, vitales para las tecnologías modernas, y los acuerdos comerciales vinculados a la ruta 'Trump Route for International Peace and Prosperity' (TRIPP) entre Armenia y Estados Unidos no solo suponen importantes logros económicos para Washington, sino que también marcan un giro geopolítico clave de Estados Unidos en una región dominada económicamente por Rusia y codiciada también por China.
El respaldo de Trump y los últimos acuerdos alcanzados con Ereván siguen consolidando la apuesta de Pashinyan por un rumbo prooccidental para Armenia, mientras continúa haciendo campaña de forma frontal contra una oposición apoyada abiertamente por Rusia.
En medio de las generalizadas denuncias de injerencia rusa en la campaña electoral armenia, el Kremlin ha intensificado sus repetidas advertencias a Ereván por su giro hacia Occidente, amenazando con poner fin al suministro de gas y petróleo baratos y con imponer nuevas prohibiciones a las exportaciones armenias clave hacia Rusia, ambas vitales para Armenia.
En una repetición de las tácticas utilizadas anteriormente con Georgia y Moldavia, y además de la amenaza energética, Rusia ha aumentado la presión económica sobre el Gobierno de Pashinyan prohibiendo las exportaciones armenias de agua mineral, vino y coñac, en una aparente demostración de las consecuencias que tendría una posible victoria de Pashinyan el 7 de junio.
Pashinyan ha evitado hasta ahora enfrentarse abiertamente a Moscú. Sin embargo, ha seguido atacando a sus adversarios, a los que acusa de colaborar con servicios de inteligencia extranjeros.
En una réplica directa al dirigente de Bielorrusia, Aliaksandr Lukashenka, que había afirmado que "Armenia no le importa a nadie", Pashinyan declaró este jueves que "Armenia ya no es un país de miles y decenas de miles, sino un país de miles de millones y billones".
"Este ya no es un país que tú y tus socios robasteis", concluyó Pashinyan.