Europa sufre enormes pérdidas económicas por las granizadas, y los expertos en clima advierten que el aumento de las temperaturas las hace más grandes y dañinas.
Es probable que el calentamiento global genere granizos de mayor tamaño capaces de causar daños muy importantes en vehículos, paneles solares y otras infraestructuras.
El cambio climático causado por la actividad humana, debido a la quema de combustibles fósiles contaminantes, está generando masas de aire más inestables y con más energía, condiciones que favorecen la formación de granizo y de tormentas en todo el planeta.
Según un estudio publicado esta semana en la revista científica Nature (fuente en inglés), el granizo de tamaño superior al de una canica grande aumentará entre un 38 % y un 47 % de aquí a finales de siglo, en función de la cantidad de gases de efecto invernadero que siga emitiendo el planeta. En cambio, las tormentas que producen granizo más pequeño se reducirán entre un 4 % y un 8 %, según han comprobado los investigadores.
El astronómico coste del granizo
Aunque el granizo por lo general no causa víctimas mortales, sus daños resultan sorprendentemente caros. Ya supone en torno a 80.000 millones de dólares (68.000 millones de euros) en todo el mundo, afirma John Allen, coautor del estudio y profesor de meteorología en la Universidad Central de Michigan.
En Europa, las tormentas de granizo figuran entre los fenómenos meteorológicos más destructivos y ya han aumentado un 267 % en los últimos cinco años debido al cambio climático, hasta pasar de 3.217 episodios de granizo en 2019/2020, según el grupo asegurador Chaucer.
Un estudio de 2026 (fuente en inglés) publicado en 'Science Direct' advierte de que las temporadas de granizo de 2022 y 2023 provocaron en ambos casos pérdidas récord superiores a 5.000 millones de euros.
El granizo causa más daños que los tornados y, en general, ya cuesta "más que un par de huracanes al año", añade Allen.
"En los últimos años hemos visto granizos de tamaño récord. Me parece extremadamente preocupante porque no estamos construyendo nuestro entorno para que sea resistente al granizo. No lo incluimos en nuestras normas de diseño, por ejemplo para las viviendas en Estados Unidos o, de hecho, en casi ningún lugar del mundo".
Las simulaciones informáticas de Allen muestran que, con el cambio climático, aumentará la proporción de piedras de mayor tamaño. Son esas precisamente las que ocasionan más daños, según coinciden él y otros científicos independientes.
La mayor amenaza para la energía solar
Cuanto más pesa un granizo, más rápido cae a través del aire, lo que significa que impacta sobre las infraestructuras con mucha más fuerza.
Andreas Prein, científico del clima en la ETH de Zúrich, señala que el granizo pequeño puede arrasar los cultivos, pero cuando las piedras alcanzan unos cinco centímetros de diámetro existe riesgo de daños muy importantes en vehículos, tejados, paneles solares y otras infraestructuras.
A los parques solares se les exige a menudo que demuestren que sus paneles pueden colocarse con una inclinación de 70 grados para proteger el vidrio de protección frente a impactos de granizo, cuya reparación resulta muy costosa. Pero adaptar el pujante sector solar europeo para que disponga de sistemas de inclinación remota es un "reto considerable", según Chaucer.
Un único agujero en un tejado causado por una sola piedra de granizo puede repararse, pero cuando muchas piedras grandes golpean ese tejado suele ser necesario sustituirlo por completo, una operación muy costosa, explica Allen.
Lo que ocurre es que en una atmósfera más cálida hay más vapor de agua y "eso aumenta la energía disponible en la atmósfera y hace que tengamos corrientes ascendentes más intensas", explica Allen. "Y eso deriva en más tormentas con corrientes ascendentes capaces de producir granizo".
Sin embargo, un aire más cálido puede derretir las piedras de granizo más pequeñas, lo que podría reducir la frecuencia de tormentas de granizo en las zonas tropicales.
Europa no es inmune al granizo alimentado por el calentamiento global
Muchos estudios anteriores se han centrado en el granizo en Estados Unidos, el país donde más se produce este fenómeno, pero los expertos advierten de que Europa, Canadá y Argentina probablemente registrarán el mayor aumento de granizo de gran tamaño a causa del calentamiento global.
"No es solo un problema de Estados Unidos", advierte Allen. "Sí, aquí registramos grandes pérdidas, pero las pérdidas causadas por el granizo a escala mundial parecen haberse disparado en los últimos años".
Un estudio de 2025 (fuente en inglés)de la Universidad de Newcastle y la Agencia Meteorológica del Reino Unido (Met Office) concluye que el cambio climático está "sobrealimentando" las piedras de granizo más grandes de Europa. La investigación señala que, en un escenario de altas emisiones en el que Europa no reduzca los gases de efecto invernadero, es probable que el granizo severo sea en conjunto menos frecuente. Sin embargo, cuando se formen tormentas de granizo, el tamaño de las piedras podría ser mucho mayor en algunas regiones.
"Una señal climática significativa"
Los autores del estudio analizaron granizos de más y de menos de 30 milímetros de diámetro, un tamaño intermedio entre una canica y una pelota de golf, similar al de una moneda estadounidense de 50 centavos.
El equipo estudió tres escenarios basados en las emisiones de carbono procedentes de la quema de carbón, petróleo y gas. En un escenario algo optimista, con menos contaminación de carbono, el granizo de mayor tamaño aumenta un 38 %.
En un escenario más pesimista, en el que las temperaturas suben casi 1 ºC por encima del otro escenario, el granizo grande se dispara un 47 %.
"Se trata de una señal climática significativa", señala Walker Ashley, profesor de meteorología en la Universidad del Norte de Illinois. "Pero las pérdidas por desastres no vienen determinadas solo por la amenaza".
A medida que más personas, viviendas, parques solares e infraestructuras se instalan en zonas propensas al granizo, aumenta el riesgo de daños.
"El cambio climático puede estar aumentando el potencial de granizo más grande y dañino en algunas regiones, pero la magnitud de las pérdidas futuras dependerá en gran medida de dónde construya la gente, qué construya, cuán resistentes sean esas estructuras y cómo cambie el uso del suelo", añade Ashley.