A las 18:00 arranca en el estadio Puskás Ferenc el partido clave de la temporada europea de clubes; en la ciudad habrá cortes y atascos, y por la noche la afición del equipo ganador celebrará a lo grande.
La espera ha terminado, ha llegado el día de la final de la Liga de Campeones en Budapest. A más tardar sobre las 21:00 se sabrá si el Arsenal o el Paris Saint-Germain se lleva el trofeo europeo de clubes más prestigioso.
En cualquier caso, la final de la UEFA Champions League será histórica. El Arsenal puede conquistar el primer título de Champions de su larga historia. Si gana el PSG, logrará algo que hasta ahora solo había conseguido el Real Madrid, revalidar el título.
Budapest está llena de aficionados. Han llegado decenas de miles desde Londres, París y otros puntos del mundo. En las calles de la ciudad predominan las camisetas del Arsenal, pero en el estadio no será así, ya que ambos equipos han recibido 17.000 entradas cada uno.
La final también tendrá cierta carga política, el anterior primer ministro Viktor Orbán llevaba años deseando traer una final de la Champions a Budapest, pero cuando por fin se ha hecho realidad él ya está en la oposición. En cualquier caso estará en el estadio, igual que el nuevo primer ministro, Péter Magyar.
El jefe del Gobierno publicó un vídeo en Facebook en el que afirmó que Budapest y Hungría harán todo lo posible para que la final de la Liga de Campeones sea realmente una fiesta del deporte y para que cuanta más gente mejor difunda la buena fama de esta maravillosa capital y de su país.
Magyar añadió que la Policía está preparada y que unos 4.000 agentes prestan servicio en Budapest. Señaló que nunca antes se había celebrado en Hungría un evento con tantos policías desplegados a la vez y que tampoco se había dado el caso de que llegaran a Budapest tantos aviones en un solo día como ahora.
La Jefatura de Policía de Budapest retransmite minuto a minuto lo que ocurre en su página de Facebook.
Según su relato, hacia las 14:00 un numeroso grupo de hinchas franceses se hizo fotos en las escaleras de la Basílica y después tomó el metro escoltado por la Policía hasta las inmediaciones de la zona de aficionados del PSG. Mientras tanto, en el aeropuerto aterrizaron tres aviones con unos 500 seguidores del Arsenal a bordo.