El presidente estadounidense parece abandonar las negociaciones y aplicar una política de "estrangulamiento económico" contra Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, parece estar dando un giro a la política que mantiene hacia Irán. Según funcionarios estadounidenses citados por los medios del país, Trump pidió a los principales enviados de su Gobierno que detuvieran sus conversaciones con Irán.
Al mismo tiempo, la Casa Blanca se inclina ahora por un conflicto largo y "congelado", en el que el arma principal de ataque no serían los misiles y las bombas, sino el "estrangulamiento" económico de Irán.
En esta línea funciona ya el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes, que opera en paralelo con la protección de los buques comerciales en el estrecho de Ormuz.
Esa protección empieza a dar resultados, ya que según Kpler, la empresa que sigue los movimientos de los barcos mediante transpondedores y datos por satélite, más del 80% de los buques que han cruzado el estrecho de Ormuz en las dos últimas semanas han seguido la ruta de Omán, un corredor marítimo autorizado por la ONU al que Irán se opone firmemente.
Mientras tanto, sigue siendo incierto el resultado de las conversaciones entre Irán y Omán sobre el control del estrecho de Ormuz.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto afirmó el martes que el acuerdo entre Irán y Omán podría abrir el camino para que Washington y Teherán retomen las negociaciones para un "acuerdo global y permanente que aborde todas las preocupaciones y refuerce la seguridad y la estabilidad regionales".
La declaración se produjo tras una reunión entre el ministro de Asuntos Exteriores egipcio, Badr Abdelati, y su homólogo omaní, Badr al Busaidi, y en el contexto de las amenazas de Trump de que atacará Omán si firma un acuerdo separado con Irán.
El periodo de 60 días de negociaciones entre Estados Unidos e Irán concluyó esta semana sin que se vislumbre un final claro de la guerra.
Irán endurece la confrontación con los países vecinos
Al mismo tiempo, la brecha que separa a Irán de los países vecinos se agranda.
Según informa el corresponsal de euronews, Adel Halim, desde Doha, Qatar rechaza las acusaciones de que mantiene a pilotos iraníes como prisioneros y pide una solución sobre el estrecho de Ormuz con el fin de facilitar las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
"El curso de los acontecimientos que nos gustaría ver en Qatar es un acuerdo para la reapertura del estrecho de Ormuz, que coincida con la reanudación de la tregua y de las conversaciones. ¿Convergen o divergen estas líneas paralelas? No es algo muy sistemático por nuestra parte, pero lo que diría es que el acuerdo sobre el estrecho de Ormuz nos facilitaría mucho la reanudación de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán", declaró el doctor Majed Al Ansari, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar.
Con la acusación de que Irán "socava la paz y la seguridad regional e internacional", los Emiratos Árabes Unidos anunciaron que imponen un embargo comercial indefinido a Irán. Previamente, el Ministerio de Defensa emiratí había informado de la detección de dos misiles balísticos lanzados desde Irán hacia los Emiratos, aunque el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní rechazó las acusaciones.
Mientras tanto, en Teherán, Ali Abdollahi, jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas iraníes, advirtió a los países del Golfo que no ayudaran al Ejército estadounidense y afirmó que nada está "oculto a nuestros ojos". "Cualquier ayuda o facilitación al agresivo ejército estadounidense equivale a participar en las fuerzas militares estadounidenses", declaró a la agencia de noticias iraní Fars.