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Pedro Sánchez exige frenar el piso turístico a horas de aprobar un decreto de vivienda aún atascado

Sánchez, durante la asamblea de la ONU celebrada en Nueva York
Sánchez, durante la asamblea de la ONU celebrada en Nueva York -  Derechos de autor  Copyright 2026 The Associated Press. All rights reserved.
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Por Cristian Caraballo
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Sánchez defiende priorizar el uso residencial y ampliar la vivienda asequible ante el próximo decreto. Sumar y socios exigen medidas más ambiciosas, mientras PP, Vox y Ayuso critican al Gobierno y plantean alternativas.

El presidente del Gobierno de España ha elegido Barcelona para mandar su mensaje sobre vivienda. Según Sánchez, hay que "privilegiar" el uso residencial frente al turístico y ampliar la "oferta asequible". Lo ha dicho este lunes, a menos de 24 horas de que el Consejo de Ministros prevea aprobar el decreto de vivienda, un texto que sigue sin pacto cerrado ni siquiera dentro del propio Ejecutivo.

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El partido Sumar ya ha amenazado con plantarse, mientras los socios parlamentarios aprietan por la izquierda al Ejecutivo y PP, Vox y Ayuso han aprovechado la jornada política para cargar contra el Gobierno.

Sánchez pide "privilegiar" el uso residencial de la vivienda

El presidente intervino en la presentación del informe Vidas Futuras, en el Disseny Hub Barcelona, y fue directo: "Tenemos que actuar en el ámbito de la vivienda, sin duda alguna". Puso el foco en la "accesibilidad" y se declaró partidario de "gobernar el mercado de vivienda" para que las tendencias demográficas no frenen los proyectos de vida de la gente, "en especial de los más jóvenes".

Sánchez recordó que la ley estatal de vivienda ya pone en manos de las comunidades varias "palancas" y urgió a "todas" a usarlas. Según él, el Govern catalán lo hace. Otros ejecutivos autonómicos, no.

Después, ya sin mencionar la vivienda, cambió de tercio. Habló de derechos que hoy parecen "evidentes" pero que, antes de concederse, se toparon con quienes decían que "era demasiado pronto o que estábamos yendo demasiado lejos". Citó el matrimonio homosexual, que "nadie discute", y dijo esperar que pase lo mismo con la eutanasia. A los que se opusieron los describió como "los que llegan tarde al progreso" y que luego, añadió, pueden asimilar esos derechos "a regañadientes".

El presidente pidió además que el Gobierno no se limite a "gestionar el presente" y "levante la mirada" para que algunas leyes no acaben siendo "una foto fija de un mundo que ya no reconocemos". Como grandes transformaciones a la vista señaló la longevidad, la digitalización, la inteligencia artificial y la emergencia climática, que darán, dijo, "un giro de 180 grados" a la vida cotidiana.

Sumar y los socios elevan la presión sobre el decreto de vivienda

Mientras Sánchez hablaba en Barcelona, la negociación seguía en Madrid. La prioridad del Gobierno es entenderse con Junts, el socio más complejo de contentar, pero la presión de este lunes llegó por la izquierda.

Sumar y sus aliados (ERC, EH Bildu, Podemos y BNG) se concentraron al mediodía frente al Hospital Gregorio Marañón, donde está ingresada Maricarmen Abascal, la vecina madrileña desahuciada el pasado miércoles. Su mensaje: el texto tiene que ser "ambicioso" y recoger lo que reclama el Sindicato de Inquilinas de Madrid.

Varios ministros de Sumar admiten que el acuerdo dentro del Ejecutivo está "lejos" y que sus exigencias son "absolutamente irrenunciables". Son cuatro: prohibir los desahucios a personas vulnerables, congelar los alquileres, prorrogar automáticamente los contratos y regular los arrendamientos turísticos y temporales.

"Nos vamos a plantar si ese real decreto no lleva todas las medidas íntegras", ha avisado la ministra de Sanidad, Mónica García, que también ha dejado una rendija abierta: "poco a poco" se van acercando al PSOE.

Ernest Urtasun ha señalado tres puntos atascados: la prórroga de los alquileres desde este mismo martes, la vivienda de temporada y por habitaciones, y la prohibición de los desahucios. Yolanda Díaz, por su parte, ha pedido a la ciudadanía que siga "movilizándose".

Fuera del Gobierno, ERC reclama un decreto "hecho desde la izquierda" y no uno que se parezca a lo que buscan Junts, PP o Vox, según su diputada Etna Estrems. El viernes, Gabriel Rufián ya había criticado que Sánchez intente cerrar primero un pacto con Junts.

Más conciliador, el diputado de EH Bildu Oskar Matute ha dicho ser "consciente de la complejidad de la aritmética parlamentaria" y ha prometido esfuerzos para alcanzar consensos, aunque quiere que las propuestas no se queden en "declaraciones de intenciones".

Feijóo, Vox y Ayuso cargan contra el Gobierno

Alberto Núñez Feijóo ha acusado al Ejecutivo de llevar ocho años más pendiente de la "casa de Jessica", la expareja del exministro José Luis Ábalos, que de la de Maricarmen. Ante la Junta Directiva Nacional del PP, aseguró que quienes "ahora quieren agitar las calles" son los mismos que "han fracasado en todo porque estaban trincando lo más grande".

Sobre la vivienda, habló de ocho años de promesas "que se ha llevado el viento", con la oferta "ahogada" y el propietario "castigado". Frente a eso propone una "revolución fiscal" con rebajas de impuestos, apoyo a los vulnerables, un millón de viviendas y una nueva ley del suelo.

Vox ha ido por otro camino. Su portavoz de Vivienda, Carlos Hernández Quero, ha culpado al Gobierno y a su política de "puertas abiertas" a la inmigración del "apocalipsis de la vivienda" y ha advertido de que la indignación ciudadana no puede ser "pastoreada" por quien la ha provocado.

Según sus cifras, en cinco años han entrado cinco millones de personas y se han construido menos de 90.000 viviendas al año. Para Quero, el "punto cero" pasa por el control de fronteras y la "remigración". También ha cuestionado las 800 viviendas de alquiler asequible que ha puesto en marcha la empresa estatal Casa 47: "Son dos aviones aterrizando en Barajas esta mañana".

La acampada de Sol y el desahucio de Maricarmen

Isabel Díaz Ayuso ha llevado el debate a la Puerta del Sol, donde cientos de jóvenes acampan desde el sábado tras el desahucio de la mujer de 87 años. La presidenta madrileña, en el Madrid Investment Forum, ha acusado al Gobierno y a la Delegación del Gobierno de actuar "de manera ilegal" al permitirla y ha recordado que la competencia es de la Policía Nacional, no de la Municipal. El Ayuntamiento de Madrid ya había hablado el domingo de "dejación de funciones" de la Delegación.

Sobre el decreto de vivienda, Ayuso ha hablado de un "festival de ocurrencias" y ha defendido que "si hay personas que no tienen casa, no es culpa de quien la tiene". También ironizó sobre la idea de que el inquilino pueda quedarse en la vivienda a partir de cierta edad ("para que me avisen a partir de qué edad dejo de pagar a mis caseros") y después calificó de "burda manipulación" que se relacionen esas palabras con el desahucio. Desde Más Madrid, Manuela Bergerot le ha replicado que, si hay gente que no puede pagar el alquiler en la Comunidad, es "por culpa de Ayuso".

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