El sábado Inglaterra venció a Francia por seis goles a cuatro y fue tercera del Mundial en el duelo por el tercer y cuarto puesto en Miami Gardens. Seguramente pueda considerarse el partido más loco del Mundial, con un hat-trick del inglés Saka y dos goles de Mbappé.
El partido por el tercer puesto del Mundial de 2026 entre Inglaterra y Francia, con diez goles, se convirtió en el encuentro más goleador de esta edición del torneo, y Kylian Mbappé, gracias al doblete que firmó, superó a Lionel Messi en la cabeza de la tabla de máximos realizadores del campeonato y además se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales. Mbappé ha marcado diez goles en esta edición y suma en total 22 tantos en Copas del Mundo.
Francia quedó totalmente sometida por los Three Lions en la primera parte, pero protagonizó una remontada espectacular tras el descanso. Sin embargo, Inglaterra supo contener la reacción y acabó imponiéndose por 6-4, resultado que le dio el tercer puesto del Mundial y permitió a los jugadores de Thomas Tuchel firmar el mejor resultado de la selección inglesa en una Copa del Mundo en los últimos 60 años.
Francia, que al descanso perdía por 4-0, volvió al partido en la segunda mitad y solo unas cuantas ocasiones desperdiciadas le impidieron lograr el gol del empate.
Bukayo Saka, que en la primera parte, tras los goles de Declan Rice y Ezri Konsa, ya había batido dos veces la portería francesa, completó su triplete de penalti a tres minutos del final, puso el 5-3 y permitió a Inglaterra respirar aliviada.
Ousmane Dembélé volvió a alimentar las esperanzas de Francia en los minutos finales, pero Jude Bellingham, que había entrado como suplente, marcó el sexto gol inglés en el tiempo añadido y terminó por apagar las opciones de los Bleus.
Los diez goles de este duelo establecieron un nuevo récord en los partidos por el tercer puesto de los Mundiales y superaron el 6-3 con el que Francia derrotó a Alemania Occidental en el Mundial de 1958.
Este fue el último partido de Didier Deschamps como seleccionador francés. El técnico, que en 2018 llevó al equipo al título mundial, esperaba despedirse de Francia con una victoria.
Los jugadores ingleses, al parecer afectados por las críticas a su juego pasivo en los últimos minutos de la derrota ante Argentina en semifinales, salieron desde el inicio volcados al ataque. Declan Rice se lanzó hacia adelante en el minuto tres y abrió el marcador con un potente disparo.
Inglaterra, incluso sin Jude Bellingham y Harry Kane en el once inicial, renunció a los pases horizontales, movió el balón hacia adelante y, con varias asistencias en profundidad, rompió por completo la línea defensiva francesa.
La segunda mitad fue por completo de Francia. El doblete de Mbappé y el único tanto de Bradley Barcola redujeron la diferencia a un gol en el minuto 66.
Inglaterra, pese a soportar una presión defensiva enorme, siguió atacando cada vez que tuvo ocasión y finalmente consiguió por primera vez el tercer puesto de un Mundial. La selección había perdido anteriormente sus partidos por el tercer puesto en 1990 y 2018.