Más de 500.000 personas en siete municipios de Puerto Rico conviven ya con cortes de agua de 48 horas. El embalse Carraízo, principal fuente de la zona metropolitana, ha caído por debajo del nivel operativo mínimo tras el julio más seco desde 1899.
Puerto Rico ha lanzado un plan de racionamiento de agua ordenado por el Gobierno. La medida responde a los bajos niveles del embalse Carraízo, en Trujillo Alto, el principal depósito de agua de la isla, que abastece a al menos siete municipios.
El nivel del embalse se ubica por debajo de los 38 metros, según los últimos datos disponibles, mientras que el mínimo estimado para su funcionamiento normal se sitúa en torno a los 30 metros. Ante ese deterioro, la gobernadora Jenniffer González Colón anunció el inicio de la primera fase del plan de interrupciones programadas para los abonados que dependen de Carraízo.
La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, conocida como AAA, decidió racionar el suministro en turnos de 48 horas en San Juan, Trujillo Alto, Carolina, Canóvanas, Loíza, Gurabo y Juncos. En conjunto, esos municipios reúnen unos 183.000 hogares y comercios abonados, lo que eleva a medio millón el número de personas afectadas. Cabe precisar que el corte no alcanza a todos los residentes de esas localidades, sino únicamente a los barrios y sectores que reciben agua de ese sistema en concreto.
Para aliviar la situación, la AAA habilitó 35 puntos de distribución, llamados oasis, en San Juan, Carolina, Trujillo Alto, Loíza y Canóvanas, y dividió el plan en dos zonas:
- La zona 1 mantiene el servicio los viernes y sábados y lo pierde los domingos.
- La zona 2 se le cortó el suministro desde las 6:00 del viernes.
No todo salió según lo previsto: en la zona 1 el agua no volvió en el horario estipulado, ya que una avería registrada la semana anterior obligó a esperar a que se llenaran de nuevo los tanques.
La sequía más severa en casi una década
Las condiciones de sequía afectan ya a cerca del 80% del territorio puertorriqueño, y en la franja sur, centro y oeste de la isla la situación ha sido calificada de extrema. Julio resultó el mes más seco desde que existen registros, en 1899, con apenas 0,54 pulgadas de precipitaciones, un 9% de lo que sería normal para ese periodo.
El deterioro no se limita a Carraízo. El embalse de Cidra también ha necesitado ajustes operativos, y otros cinco se encuentran bajo observación por si requieren medidas similares en las próximas semanas. Según datos recientes de la AAA, varios embalses han seguido perdiendo agua día a día, en algunos casos con descensos de varios centímetros en apenas 24 horas.
La bajada del nivel del agua ha dejado además peces muertos en la orilla de Carraízo algo que también hemos visto en Europa, con toneladas de peces muertos en Hungría o el Danubio descubriendo materiales de la 2ª Guerra Mundial con tan poco caudal.
Qué puede pasar si no llueve
La sequía se produce en pleno fenómeno de El Niño, asociado a temperaturas más altas, que la Organización Meteorológica Mundial prevé que se intensifique entre agosto y octubre, con el consiguiente efecto sobre los patrones de lluvia.
El Gobierno, que declaró el estado de emergencia por el uso del agua a finales de julio, ha advertido de que los cortes programados podrían extenderse a otros municipios de la isla si la situación no mejora.
El plan de racionamiento contempla, de hecho, dos fases:
- La primera, ya en marcha, establece interrupciones cada 48 horas.
- La segunda, que se activaría si la sequía se agrava, reduciría el suministro a un solo día con agua por cada tres sin servicio.
Las autoridades han indicado que la evolución del plan dependerá del comportamiento del embalse y de si se registran lluvias significativas en las próximas semanas. Aunque todavía no se ha confirmado que estemos ante una megasequía como en 1540.
La falta de agua también afecta a los centros escolares, que funcionarán con jornada reducida los días de racionamiento. El Gobierno no descarta que, si la situación se prolonga, algunas escuelas terminen impartiendo clases de forma virtual, como ocurrió durante la pandemia, aunque por el momento se mantiene el calendario habitual de inicio del curso.