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Más de 150 toneladas de peces están muriendo en piscifactorías húngaras por la sequía

Los peces muertos por la falta de agua en la piscifactoría de Rétimajor
Los peces muertos por la falta de agua en la piscifactoría de Rétimajor Derechos de autor  Aranyponty Halászati Zrt
Derechos de autor Aranyponty Halászati Zrt
Por Beatrix Asboth
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La sequía y la falta de agua están causando la muerte de toneladas de peces de crianza en las piscifactorías, en algunos lugares el uso agrícola agota el recurso y el agua no llega a los estanques más profundos.

Rétimajor es uno de los sistemas de humedales gestionados más importantes de Hungría. Como consecuencia del calor persistente y la sequía, ya han muerto en los estanques cerca de 150 toneladas de pescado, y el valor de la pérdida de existencias se estima en 165 millones de forint.

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Pero la crisis no afecta solo a esta zona. En Hungría hay aproximadamente 27.000 hectáreas de estanques de piscicultura. La supervivencia de las poblaciones de peces que viven en aguas poco profundas depende de los llenados de invierno y de primavera y otoño, así como de los aportes de agua en verano. Si el agua se recalienta y desciende su nivel de oxígeno, se produce una mortandad masiva de peces.

Esto es lo que ha ocurrido también en los estanques de Rétimajor, que llevan entre seis y ocho semanas sin recibir una cantidad de agua significativa. El propietario de la piscifactoría, Ferenc Lévai, explicó a 'Euronews' que en un agua de apenas 40 centímetros de profundidad y 28ºC los peces no tienen ninguna posibilidad. Para la mañana del sábado habían muerto otros 300 quintales, 30.000 kg, de pescado.

En su caso, el problema de fondo es que los estanques se encuentran en el tramo inferior del sistema hídrico y, mientras en las zonas agrícolas del tramo superior el cultivo con riego se desarrolla sin interrupciones, el agua ya no les llega a través de los canales.

De poco sirve que se deje pasar más agua por las compuertas situadas río arriba, si por un lado en las tierras de cultivo se bombea la mayor parte y, por otro, en el tramo inferior, abandonado, del canal el agua sencillamente no avanza: en parte la absorbe el suelo seco, en parte la retiene la vegetación que crece en los canales, porque desde los embalses no se libera suficiente cantidad como para que el agua llegue hasta los estanques", explicó Ferenc Lévai a 'Euronews'.

Peces muertos
Peces muertos Aranyponty Halászati Zrt.

Problemas legales y ecológicos

En situaciones de grave escasez de agua, el orden de prioridad en la distribución del recurso coloca en primer lugar el mantenimiento de la vida. La vida humana goza de prioridad absoluta, seguida de cerca por la vida de los animales y la agricultura, mientras que los usos económicos e industriales ocupan solo el tercer y cuarto lugar.

En el caso de los estanques de Rétimajor, sin embargo, es precisamente la agricultura la que se lleva la mayor parte del agua, de modo que los animales se quedan sin ella. No se trata solo de los peces, el problema afecta también a la fauna salvaje que vive en los estanques y en sus alrededores.

Ferenc Lévai es propietario de la explotación desde 1994. La zona, entonces muy degradada, se ha convertido en una gestión de estanques multifuncional de nivel reconocido internacionalmente.

Los lagos de Rétszilas y su entorno forman una de las áreas más estrictamente protegidas de Europa, además de la clasificación Natura 2000 son un humedal de importancia internacional según el Convenio Ramsar. Su gestor en materia de conservación es la Dirección del Parque Nacional Duna Ipoly. Si los estanques no tienen suficiente agua y los animales mueren, el conjunto del área se enfrenta a una catástrofe ecológica.

En los lagos de Rétszilas se ha documentado la presencia de aproximadamente 220 especies de aves. Incluso en la situación actual de sequía extraordinaria, varios miles de aves se concentran regularmente en los estanques.

Según las observaciones de la explotación y de los especialistas en conservación que trabajan en la zona, el pigargo europeo ya no es solo un visitante habitual, sino una especie nidificante. El número de pigargos presentes de forma permanente llega en determinados periodos a entre 15 y 20 ejemplares. Junto a ellos, garzas, garcetas, espátulas, patos, gansos, gaviotas, charranes, limícolas y muchas otras especies ligadas al agua utilizan el sistema de estanques.

Este sistema de estanques de aguas someras, ricas en alimento, con distintas profundidades, carrizales, islas y orillas fangosas ofrece a las aves acuáticas un hábitat de altísima concentración y muy difícil de sustituir.

Por todo ello, el propietario de los estanques, la empresa Aranyponty Halászati Zrt., ha solicitado oficialmente una revisión jurídica y técnica de la situación.

"No buscamos responsables, buscamos soluciones. Al mismo tiempo hay que hacer visible la contradicción de que, mientras los estanques llevan semanas sin recibir el agua necesaria para mantener con vida las poblaciones de peces, en el tramo superior de la misma fuente hídrica el riego continúa. En un estanque, la falta de agua no provoca solo una disminución de la producción, la población viva empieza a morir de inmediato y con ella pasa a estar en peligro un humedal de importancia internacional", declaró Ferenc Lévai, director general de Aranyponty Halászati Zrt.

La producción de pescado en los estanques húngaros es un sistema de bajo impacto ambiental, basado en la red trófica natural y en los principios de la economía circular. El plancton, los organismos bentónicos y otros alimentos naturales que se generan en las lagunas son aprovechados directamente en gran medida por las poblaciones de peces, mientras que el agua, los nutrientes y la materia orgánica permanecen en su mayor parte dentro del sistema de estanques y se reutilizan.

Piscifactoría de Rétimajor
Piscifactoría de Rétimajor Aranyponty Halászati Zrt.

La tragedia de Rétimajor, un aviso para el futuro

"Que no se puedan arruinar las aguas, que no tengamos también con el agua un 'caso fábricas de baterías'", explicó a 'Euronews' Ferenc Lévai al hablar de por qué lucha. Los estanques no son solo cuestión de peces, tienen que ver con la retención del agua y con las ranas, las aves y la fauna silvestre que vive en su entorno.

"Si desaparece el estanque, desaparece también la biodiversidad, entonces ¿qué queda? Si la conservación de la naturaleza no valora esto, ¿qué valora?", plantea, antes de añadir que para ellos no solo importan los peces, sino la vida de todos los animales.

A su juicio, la situación en la que se han visto arrastrados se explica en parte por la lentitud en la toma de decisiones de las autoridades. Aunque ya en primavera advirtieron de las consecuencias que tendría la falta de precipitaciones, cualquier respuesta por parte de la administración llegó con varias semanas de retraso.

Sin embargo, los propios estanques pueden ser una buena solución al problema actual de retención del agua si se desarrollan y protegen adecuadamente. En conjunto, los estanques son capaces de mantener en el paisaje alrededor de 350 millones de metros cúbicos de agua.

Esta capacidad podría incrementarse de forma significativa apoyando la reconstrucción técnica, la profundización y el dragado de las lagunas existentes, sin necesidad de inundar nuevas tierras de cultivo o áreas naturales ni de utilizar suelo para construir nuevos embalses. Además, esto costaría al Estado considerablemente menos que levantar nuevos embalses, subrayan Ferenc Lévai y su equipo.

Un país partido en dos

Mientras que en la mitad oriental de Hungría, en la llanura del Tisza, el suministro de agua a las explotaciones piscícolas está garantizado, en Transdanubia la situación es justo la contraria. Igual que ocurre con el lago Velence y el Balaton, los estanques son mucho más vulnerables en la parte occidental del país, ya que el aporte de agua no puede asegurarse de forma natural.

Los 1.100 hectáreas de estanques vinculados a Rétimajor, el mayor sistema de estanques de Transdanubia, se llenan con el agua del embalse de Fehérvárcsurgó, que comparte recursos con las zonas agrícolas.

Impacto económico

Las mayores pérdidas en volumen afectan a las poblaciones de peces de tamaño comercial, pero también se han producido daños importantes en los alevines de uno y dos veranos y en los reproductores de varios años utilizados para la cría.

El 40% de los peces criados en Rétimajor se destina a otros estanques de pesca deportiva, entre el 10% y el 15% llega al mercado de consumo y el resto se exporta a Inglaterra, Rumanía y Serbia.

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