Tras la invitación de la Unión Europea a Canadá para ser "miembro asociado", un término sin precedentes, y después de que el propio primer ministro canadiense abriese la puerta a terceros, el Gobierno australiano pide centrarse en el acuerdo comercial vigente.
En unas declaraciones exclusivas a 'Euronews', el Gobierno australiano ha respondido a la insinuación del presidente del Parlamento Europeo, Robert Mestola, de que Australia y Nueva Zelanda podrían ser invitadas también a convertirse en "miembros asociados" de la Unión Europea.
Aunque el portavoz del Gobierno australiano ha recalcado que la relación del país con la UE "nunca ha sido tan sólida ni tan importante", ha apuntado que Canberra está centrada en ultimar el acuerdo comercial entre la UE y Australia.
"Este acuerdo único en una generación da a nuestros agricultores, exportadores, productores y empresas acceso a 27 países de la UE y a 450 millones de consumidores", señaló el portavoz, incidiendo en el aspecto monetario del asunto. "Australia es una nación comercial y, en un momento de incertidumbre global, profundizar en nuestras asociaciones comerciales es una decisión lógica desde el punto de vista económico".
Un portavoz del Gobierno de Nueva Zelanda aclaró también en declaraciones a Reuters que "no ha habido conversaciones con la UE sobre que Nueva Zelanda se convierta en miembro asociado". Estas declaraciones llegan después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, abriera la puerta a que Canadá se convierta en miembro asociado de la UE durante su histórico discurso sobre el Estado de la Unión pronunciado el miércoles en Estrasburgo.
Las negociaciones sobre el acuerdo comercial UE-Australia se cerraron el pasado marzo. No obstante, ambas partes aún deben superar un proceso de ratificación que podría verse enturbiado por las preocupaciones de los agricultores de ambos lados sobre las cuotas de carne incluidas en el acuerdo.
El pacto fija cuotas para productos sensibles, entre ellos la carne de vacuno australiana, con 30.600 toneladas al año, y la de cordero y carnero, con 25.000 toneladas anuales. Pero los agricultores de la UE denuncian que estas cuotas se suman al acceso preferente concedido en otros acuerdos comerciales, como el de Mercosur, mientras que el sector de la carne de vacuno australiana aspiraba a unas 50.000 toneladas.
El acuerdo también ha afrontado una fuerte oposición por parte de la bancada conservadora australiana: la Coalición Liberal-Nacional ha instado al ministro de Comercio australiano Don Farrell a renegociarlo. Australia es el segundo mayor exportador de carne de vacuno del mundo, por detrás de Brasil. Las conversaciones entre Bruselas y Canberra ya se habían roto en 2023 por desacuerdos sobre las cuotas agrícolas.