En Rusia, unos delincuentes utilizaron un gato para enviar sustancias narcóticas a la colonia penitenciaria número 17 de Nizhni Nóvgorod.
El martes, funcionarios del sistema penitenciario ruso interceptaron a un gato que era utilizado para introducir drogas en la colonia penitenciaria número 17 de Nizhni Nóvgorod.
Según el Servicio Federal de Ejecución de Penas (FSIN), el 'infractor peludo' llevaba dos collares de tela confeccionados de forma artesanal, en cuyo interior se ocultaban sustancias prohibidas destinadas a los reclusos.
Los funcionarios detectaron al gato antes de que lograra acceder al recinto penitenciario. Tras capturarlo, le retiraron los collares y solicitaron la intervención de un guía canino con un perro policía, que confirmó la presencia de drogas en su interior.
El FSIN informó de que, una vez comprobado que el animal se encontraba en buen estado, fue devuelto a la calle.