Miles de personas participaron este sábado en la 'marcha de la bronca' en Buenos Aires, convocada por partidos de izquierda, sindicatos y organizaciones sociales para protestar contra el programa económico del Gobierno de Javier Milei. La protesta se replicó en otras 60 ciudades del país.
Miles de personas se concentraron el sábado en el centro de Buenos Aires para participar en la llamada 'marcha de la bronca', convocada principalmente por partidos de izquierda contra el programa económico del presidente argentino, Javier Milei. Entre los asistentes se mezclaban motivos distintos, desde la falta de empleo provocada por el cierre de más de 30.000 empresas hasta las deudas que arrastra buena parte de la población.
Los manifestantes se concentraron alrededor de las 15:00, hora local, en el Congreso, para marchar después hacia la Casa Rosada, sede del Ejecutivo. Encabezaron la columna los organismos de derechos humanos, las organizaciones estudiantiles y socioambientales y la Coordinadora de Jubilados, que suele manifestarse cada miércoles frente al Congreso.
Detrás marcharon los sindicatos y las agrupaciones políticas de izquierda que impulsaron la convocatoria además de miles de personas que apoyaron esta manifestación contra las políticas de Milei y la situación económica que tienen con la falta de trabajo y acumulación de deudas.
Un documento conjunto y el petición de huelga general
Durante el acto central se leyó un documento firmado de forma conjunta por las organizaciones convocantes, en el que se criticaba el programa económico del Gobierno, la "complicidad" de los gobernadores provinciales y la falta de reacción de las dos principales centrales obreras del país, la CGT y la CTA.
Myriam Bregman, diputada del Frente de Izquierda y una de las organizadoras del acto, fue la principal oradora de la jornada. Denunció la desfinanciación de las universidades, la salud pública y la cultura, y pidió a las centrales obreras que convocaran una huelga general "para derrotar a Milei y a todo su plan". No sería la primera huelga en Argentina de este año. Ya hubo una por la reforma laboral en febrero.
Bregman definió el clima de la marcha como una mezcla de bronca y esperanza: "de que a partir de la lucha, de la organización, de todas estas organizaciones gremiales, sociales, y de derechos humanos que conquistamos, vamos a poder construir algo distinto, democrático desde abajo".
Desde el escenario, también apuntó contra el modelo productivo del país: "Denunciamos también el extractivismo que entrega los territorios, el agua y los bienes comunes a las corporaciones. La megaminería contaminante, el fracking, los desmontes y los agronegocios dejan enfermedades y destrucción ambiental mientras producen enormes ganancias privadas".
En el acto también tomaron la palabra trabajadores de la fábrica de neumáticos FATE, que llevan meses de conflicto contra el cierre de la planta y los despidos. Según los organizadores, se sumaron a la convocatoria más de 350 agrupaciones políticas y sociales, además de numerosas familias y ciudadanos sin filiación partidaria. La marcha, que tuvo en Buenos Aires su manifestación más numerosa, se replicó en otras 60 ciudades argentinas, entre ellas Córdoba, Rosario y Tucumán.