Según la presidenta del Tribunal de Cuentas, que controla las cuentas públicas, Francia debe frenar "la deriva de la carga de intereses de la deuda" si quiere preservar su soberanía.
Amélie de Montchalin rompe su silencio y alerta sobre "la deriva del coste de los intereses" de la deuda francesa. La presidenta del Tribunal de Cuentas, el órgano encargado de controlar la regularidad de las cuentas públicas, considera que la "soberanía" de Francia está amenazada.
En una entrevista concedida al 'Parisien', Amélie de Montchalin considera que Francia se encuentra "en el momento de tomar probablemente la decisión más importante de la Quinta República".
La Quinta República fue aprobada en un referéndum en 1958 y es el régimen que sigue en vigor hoy.
En 2026, el coste de los intereses de la deuda francesa "representará 80.000 millones de euros", se alarma. "Es bastante más que el presupuesto del Ministerio de Educación Nacional (65.000 millones), un 40 % más que el presupuesto de las Fuerzas Armadas y seis veces más que el de Justicia".
La presidenta del Tribunal de Cuentas señala que "el nivel de la deuda pública alcanzó un máximo inédito en 2025, superando el pico de la crisis sanitaria de 2020. Somos el único país en esta situación en Europa".
Según Amélie de Montchalin, el aumento de la deuda no es una fatalidad. "Otros países, en una situación similar, han conseguido estabilizar su deuda, como Alemania, Italia y Portugal hace 15 años. No hay fatalidad para Francia si las decisiones son rápidas y responsables".