Imágenes dramáticas filmadas durante la noche del 23 al 24 de julio de 2026 en San Martín de Valdeiglesias y Chapinería, al suroeste de Madrid, muestran a bomberos enfrentándose a llamas enormes, a agentes de la Guardia Civil respondiendo al avance del fuego y a vecinos desalojados refugiados en un centro de emergencia.
Los vecinos describieron llamas y un espeso humo rodeando San Martín de Valdeiglesias, lo que obligó a los residentes, entre ellos muchas personas mayores, a huir de sus casas.
España declaró el jueves por la noche una emergencia nacional sin precedentes por los incendios forestales, después de que los fuegos que avanzaban con rapidez cerca de Madrid y en la vecina provincia de Ávila obligaran a más de 10.000 residentes a abandonar sus hogares. La emergencia afectó a Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y Aldea del Fresno, mientras que solo Chapinería acogió a más de 150 evacuados, según la alcaldesa Lucía Moya. Varios municipios informaron además de viviendas dañadas o destruidas.
La declaración situó las operaciones de extinción bajo el control directo del Ministerio del Interior, lo que permitió desplegar recursos adicionales. Más de 270 efectivos de emergencia y 40 medios terrestres, apoyados por la Unidad Militar de Emergencias y por aviones apagafuegos, han sido movilizados pese a los fuertes vientos y al calor extremo, que dificultan los esfuerzos para contener las llamas.
Los incendios se producen en una de las temporadas de fuego más graves que ha vivido España en los últimos años. Según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, más de 104.000 hectáreas han ardido en todo el país desde comienzos de 2026. A principios de este mes, los incendios forestales causaron al menos 13 muertos, entre ellos en un incendio mortal en Almería. Los últimos focos alrededor de Madrid se suman a una serie de grandes fuegos en Guadalajara, Aragón y Andalucía, lo que pone aún más al límite los recursos de extinción de España en el punto álgido de la temporada estival de incendios.