El paquete impondría sanciones a funcionarios y oligarcas rusos, bancos y la flota en la sombra que elude restricciones al petróleo. También permitiría al presidente Donald Trump fijar aranceles de hasta el 500% a las importaciones de gas y crudo rusos.
El Senado de Estados Unidos ha aprobado por amplia mayoría un ambicioso paquete de sanciones dirigido contra los ingresos energéticos de Rusia, que incluye a responsables rusos, oligarcas, instituciones financieras y la denominada flota en la sombra.
La legislación bipartidista, aprobada en el Senado por 86 votos a favor y 11 en contra, permitiría al presidente de Estados Unidos Donald Trump fijar aranceles de hasta el 500 % a las importaciones rusas, incluidos el gas y el petróleo.
También castigaría a los países que continúen comprando petróleo, gas y otras exportaciones rusas, al facultar a Trump para imponer aranceles de hasta el 100 % a los bienes procedentes de los principales compradores de petróleo y gas rusos, entre ellos países como China e India.
Las sanciones estadounidenses se ampliarían además para alcanzar a los petroleros antiguos con cambio de bandera que Rusia utiliza para eludir las actuales sanciones de Estados Unidos sobre el petróleo ruso y sus ingresos energéticos.
El texto se dirige ahora a la Cámara de Representantes, aunque la votación no tendrá lugar, como mínimo, hasta principios de septiembre debido al receso de verano del Congreso. Si se convierte en ley, el propio Putin figuraría entre los destinatarios de las sanciones, junto con otros altos responsables.
El proyecto pactado también otorga al presidente facultad de exención, de modo que la Casa Blanca podría levantar sanciones o restricciones si el presidente certifica ante el Congreso que la medida responde al interés nacional.
Esta demostración de fuerza del Senado es hasta ahora el gesto más contundente del segundo mandato de Trump para alterar la dinámica de una guerra que dura más de cuatro años. El Congreso ha tenido dificultades para garantizar el flujo de financiación y munición de Estados Unidos hacia Ucrania, pero Trump ha dado su visto bueno al paquete de sanciones, lo que aumenta la presión para que la Cámara lo someta a votación y lo envíe a la Casa Blanca para su firma.
El proyecto de ley lleva el nombre del fallecido senador Lindsey Graham, que murió el 11 de julio tras dedicar más de un año a recabar apoyos para su aprobación. Poco antes de su muerte, Graham anunció que había alcanzado un acuerdo con la Casa Blanca sobre una versión revisada del texto, que incluye la ampliación de las actuales facultades sancionadoras destinadas a restringir la financiación de los sectores energético y armamentístico de Irán.