Un terremoto de magnitud 7,4, con epicentro en San José del Palmar (Chocó), ha dejado al menos 20 muertos. El seísmo, sentido en gran parte de Colombia, Ecuador y Panamá, ha dañado edificios, dejado personas atrapadas en Cali y obligado a suspender la operación de seis aeropuertos.
Un potente terremoto ha sacudido este lunes el oeste de Colombia y se sintió también en el vecino Ecuador, lo que llevó a numerosas personas a evacuar sus viviendas y otros edificios.
El Servicio Geológico Colombiano informó primero de una magnitud de 6,7 antes de corregirla a 7,4, cifra que el Servicio Geológico de Estados Unidos situó también en 7,4. El temblor se produjo a las 7:34, hora local, con epicentro en San José del Palmar, un municipio del departamento del Chocó, en la costa del Pacífico. El presidente Abelardo de la Espriella, que tomó posesión el pasado viernes, ha asumido en persona la coordinación de la emergencia.
Pereira y Manizales, los municipios con más víctimas
El grueso de las víctimas se concentra en el Eje Cafetero. El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar Peláez, confirmó una cifra preliminar de al menos 18 fallecidos en el municipio. En Manizales, el alcalde confirmó el fallecimiento de dos personas y señaló que unos 30 inmuebles resultaron afectados total o parcialmente, entre ellos una de las torres de la catedral de la ciudad, que sufrió un colapso parcial. La zona se encuentra además a oscuras: no hay electricidad ni red celular en Pereira y Manizales, según autoridades y vecinos.
Cali busca a los atrapados bajo los escombros
En Cali, la tercera ciudad más grande del país, el balance material es igual de preocupante. El alcalde Alejandro Eder pidió apoyo a Bogotá y Medellín con equipos de rescate al reportar al menos 19 estructuras colapsadas con personas atrapadas. Varios edificios del centro de la ciudad sufrieron daños en sus fachadas, entre ellos los de un motel en la Autopista Suroriental y construcciones cercanas a las Canchas Panamericanas.
En el propio Chocó, cerca del epicentro, la situación también es delicada. La gobernadora Nubia Carolina Córdoba Curi confirmó heridos y daños graves en las edificaciones de Quibdó, la capital departamental, cuyo aeropuerto El Caraño también sufrió destrozos. Por los daños estructurales, seis terminales aéreas del oeste del país, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura, permanecen con las operaciones suspendidas.
El temblor se notó en Bogotá, Ecuador y Panamá
En Bogotá, mucho más alejada del epicentro, el temblor provocó sobre todo pánico y evacuaciones preventivas. El alcalde Carlos Galán aseguró que hasta ese momento no había reporte de afectaciones ni daños estructurales, solo algunas grietas en edificios. Numerosos vecinos salieron en pijama a la calle mientras sonaban las sirenas.
El movimiento se sintió también fuera de las fronteras colombianas. En Ecuador se notó en Quito y en provincias como Pichincha e Imbabura, donde varias personas abandonaron sus viviendas por precaución.
En Panamá, las vibraciones se prolongaron entre 40 segundos y un minuto según el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, y llevaron a evacuar preventivamente edificios y centros de salud en la capital y en zonas fronterizas con Colombia.
De la Espriella, con su primera crisis como presidente
El seísmo pone a prueba al nuevo Gobierno colombiano apenas tres días después de la investidura de Abelardo de la Espriella en Cali. El mandatario anunció que ha instalado un Puesto de Mando Unificado en San José del Palmar para coordinar la atención a los daños y a los damnificados, y confirmó su desplazamiento personal a la zona del epicentro.
Las autoridades venezolanas evalúan en los estados fronterizos de Táchira y Zulia los posibles efectos del terremoto de magnitud 7,4 que ha sacudido este lunes buena parte de Colombia. Por el momento, no se han registrado víctimas ni daños materiales de gravedad.
El gobernador de Táchira, Freddy Bernal, ha informado de que Protección Civil está inspeccionando las infraestructuras del estado y recabando información sobre los posibles daños. "Hasta este momento no hay ninguna gravedad, mucho menos daños humanos que lamentar", ha señalado en un mensaje publicado en X.
Bernal ha advertido además de que este tipo de movimientos sísmicos suelen ir acompañados de réplicas, aunque de menor intensidad, y ha pedido a la población que permanezca alerta ante posibles nuevos temblores.
El temblor se produce después de dos terremotos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados en Venezuela a finales de junio. Aquellos seísmos destruyeron cientos de edificios y causaron la muerte de más de 5.000 personas.