Más de 900 aviones, cerca del 40% de los previstos, se quedaron en tierra solamente en los aeropuertos de Hongqiao y Pudong de Shanghái, sumándose a unos 1.300 anulados el día anterior, según el operador de esta infraestructura.
La tormenta tropical Dolphin ha dejado lluvias intensas en el este de China, provocando inundaciones en algunas zonas tras tocar tierra como tifón el domingo y obligando a las autoridades de aviación a cancelar cientos de vuelos en los aeropuertos de Shanghái.
Más de 900 vuelos, alrededor del 40% de los previstos, fueron cancelados en los aeropuertos de Hongqiao y Pudong, en Shanghái, después de que el día anterior se anularan unos 1.300, según Shanghai Airport Group. Shanghái también suspendió el lunes algunas líneas de metro, y China Railway Chengdu Group paralizó 115 trenes, informó la agencia estatal Xinhua.
Las autoridades advirtieron del riesgo de inundaciones graves y desprendimientos de tierra en algunas zonas. La cadena estatal 'CCTV' informa de que las autoridades de Yueqing, una ciudad de la provincia de Zhejiang, buscan a personas atrapadas en viviendas anegadas. Según la Administración Meteorológica de China, la tormenta Dolphin se desplazaba hacia el noroeste a entre 15 y 20 kilómetros por hora y se esperaba que siguiera perdiendo intensidad.
La tormenta tocó tierra la tarde del domingo en Taizhou, también en Zhejiang, con vientos de 151 km/h, después de dejar fuertes lluvias en el norte de Taiwán durante el fin de semana. La tormenta obligó a desplazarse de forma preventiva al menos a 760.000 personas, entre ellas más de 390.000 en Taizhou. Las autoridades de Shanghái y de la provincia de Fujian afirmaron que evacuaron de las zonas de mayor riesgo a más de 210.000 y 160.000 personas, respectivamente.
Mientras tanto, en Hangzhou, capital de Zhejiang, las autoridades cerraron temporalmente los emblemáticos puntos turísticos del lago del Oeste, así como templos, parques y museos, que reabrirán el martes.
La tormenta intensifica el monzón en Filipinas
La tormenta Dolphin también ha tenido impacto en Filipinas, donde ha intensificado las lluvias del monzón estacional que han provocado inundaciones y desprendimientos de tierra en la principal región insular del norte, Luzón.
Un desprendimiento de tierra sepultó tres viviendas la noche del domingo en la ciudad turística de montaña de Baguio, en el norte del país, y causó la muerte de diez personas cuyos cuerpos fueron recuperados tras dos días de frenéticas labores de búsqueda por parte de los equipos de rescate. Tres personas fueron rescatadas con heridas y trasladadas a un hospital, señalaron las autoridades de Baguio.
Las víctimas mortales del corrimiento de tierra elevaron a 19 el balance de fallecidos tras casi una semana de lluvias torrenciales, inundaciones y una tormenta tropical la semana pasada en la región norte de Luzón, según la Oficina de Defensa Civil del Gobierno.
Más de un millón de personas se vieron afectadas por las intensas lluvias del monzón y las inundaciones, entre ellas unas 98.000 que tuvieron que abandonar sus hogares. Por otra parte, la tormenta tropical Chan-hom comenzó el lunes a desplazarse hacia la costa pacífica de Japón. La Agencia Meteorológica de Japón informó de que la tormenta registraba vientos de 83 km/h la mañana del lunes y se esperaba que ganara algo de intensidad antes de tocar tierra el martes o el miércoles.