Los equipos de rescate siguen buscando a personas que permanecen atrapadas entre los escombros.
Unas 5.000 personas han sido desplazadas por el potente terremoto de magnitud 7,7 en la escala de Richter que sacudió la isla de Flores en Indonesia, poco antes de las 06:00 de la madrugada del sábado (hora local), y que dejó al menos 51 muertos.
Los equipos de rescate siguen buscando supervivientes mientras intentan despejar las carreteras, bloqueadas por desprendimientos de tierra , y llegar hasta quienes continúan atrapados bajo los escombros.
Tres helicópteros y una embarcación de rescate han sido desplegados para apoyar la operación de emergencia en una zona donde la geografía dispersa de las pequeñas islas dificulta el acceso.
Las primeras inspecciones indican que más de 1.300 viviendas y centenares de otros edificios han sufrido daños graves por el seísmo y las s que le siguieron, según la Agencia Nacional de Gestión de Catástrofes (BNPB).
El segundo terremoto, registrado unas horas más tarde en otra zona de Indonesia y que, según las últimas estimaciones, tuvo una magnitud de 6,9 en la escala de Richter, recuerda por qué esta región se conoce como el 'Anillo de Fuego'.
El primer terremoto, de magnitud 7,7 y registrado a solo 15 kilómetros bajo la superficie, ha sido el más mortífero en el país desde 2022. Según la BNPB, los seísmos se habrían sentido por la población hasta Bima, hacia el oeste, pero la provincia de Manggarai figura entre las más afectadas.