Pionyang afirma que reducir la intensidad de los ejercicios militares conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur no los hace menos provocadores, mientras que Japón denuncia que Corea del Norte disparó un presunto misil balístico hacia el mar.
Corea del Norte disparó un proyectil no identificado frente a su costa este el jueves, según informó Corea del Sur, horas después de que Pionyang rechazara la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de reducir los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur.
El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur anunció el lanzamiento, pero no proporcionó de inmediato más detalles sobre el proyectil. La oficina de la primera ministra japonesa informó haber detectado el presunto lanzamiento, pero tampoco ofreció más detalles.
Ocurrió después de que Corea del Norte afirmara que la decisión de Estados Unidos de reducir los ejercicios militares con Corea del Sur no cambiaba lo que considera la naturaleza provocadora de las maniobras, lo que mermó las esperanzas de una pronta reanudación de la diplomacia entre el líder norcoreano Kim Jong Un y Trump.
La hermana del líder norcoreano Kim Jong Un hizo estas declaraciones la noche del miércoles, en la primera reacción de su país a las medidas de Trump para reducir drásticamente los ejercicios militares anuales entre Estados Unidos y Corea del Sur.
"Creemos que no vale la pena hacer comentarios al respecto y no nos interesa en absoluto", declaró Kim Yo Jong en un comunicado difundido por los medios estatales.
"El carácter provocador y agresivo de los ejercicios no cambiará aunque se hayan reducido su duración y su tamaño". Esta también mencionó una serie de otros ejercicios militares realizados a principios de este año por Washington y Seúl, así como el empeño de Corea del Sur en introducir submarinos de propulsión nuclear.
Kim Yo Jong negó que exista cualquier comunicación entre Trump y su hermano. A comienzos de esta semana, al ser presionado por periodistas sobre si había mantenido una conversación con Kim Jong-un, Trump afirmó que el líder norcoreano había respondido a su petición de hablar.
La declaración de Kim Yo Jong, no obstante, no incluye la habitual retórica dura de Corea del Norte. Se limita a afirmar que las relaciones entre su hermano y Trump "siguen siendo excelentes", y recordó unas palabras anteriores de su hermano en las que aseguraba que conserva "buenos recuerdos" de Trump.
Todo ello sugiere que Corea del Norte intenta gestionar su relación con Trump mientras busca mayores concesiones para retomar las negociaciones. Cuando los periodistas le preguntaron el miércoles si se reunirá este año con Kim Jong-un, Trump respondió: "Sí, lo haré". Rehusó contestar si está intercambiando cartas con Kim, aunque aseguró que se lleva bien con él.
La declaración de Kim Yo Jong llegó pocas horas después de que los ejércitos surcoreano y estadounidense confirmaran que reducían sus maniobras Ulchi Freedom Shield, de 11 días. Trump había ordenado antes al Pentágono "reducir sustancialmente" estos ejercicios, apelando a lo que describió como una "relación muy buena" con Kim y a la negativa de Corea del Sur a apoyarle en su guerra en Irán.
Un grupo de funcionarios surcoreanos señalan que el anuncio de Trump se produjo sin aviso previo, lo que desconcertó a muchas personas en el país asiático y generó preocupación sobre el nivel de preparación de la defensa conjunta.
El Ejército surcoreano explica que los aliados acordaron ajustar la duración y el alcance de los ejercicios a petición de Washington, y que las maniobras en curso concluirán este viernes, y no el 27 de agosto como estaba previsto inicialmente. Los aliados asiáticos también consintieron en reducir algunos ejercicios conjuntos sobre el terreno.
Ulchi Freedom Shield es en gran medida un ejercicio de puesto de mando simulado por ordenador destinado a reforzar la preparación para responder a una posible agresión de Corea del Norte.