La FIFA ha sancionado a tres jugadores de Argentina, con una suspensión de diez partidos para Leandro Paredes y multas al equipo y a la federación por la violencia tras la final y otros incidentes durante el torneo.
La FIFA ha sancionado a tres jugadores de la selección argentina, entre ellos con una suspensión de diez partidos al centrocampista Leandro Paredes, por agredir a rivales de España instantes después de perder la final del Mundial.
La sanción a Paredes, que agarró por el cuello al español Eric García y derribó a Gavi, se sitúa al nivel de los castigos impuestos por la FIFA al uruguayo Luis Suárez en 2014 y figura entre los más severos de la historia de los Mundiales.
El defensa argentino Nahuel Molina recibió una suspensión de siete partidos, mientras que Thiago Almada fue sancionado con un encuentro. La FIFA impuso multas de 76.000€ a Paredes y Molina, y de 25.000€ a Almada.
En la práctica, la sanción a Paredes supone un año de exclusión de la selección argentina, ya que el calendario FIFA de selecciones incluye diez partidos hasta junio de 2027. Todos esos encuentros podrían ser amistosos, puesto que no hay partidos oficiales programados por ahora.
El español Gavi también fue sancionado con un partido, un duelo de la Liga de Naciones contra Inglaterra en Wembley el 26 de septiembre. El seleccionador argentino Roberto Ayala también fue sancionado con tres partidos y una multa de 25.000€.
La federación argentina de fútbol fue multada con 94.000€ por diversos incidentes durante el Mundial, entre ellos que varios jugadores portaran una pancarta de carácter político sobre las islas Malvinas tras la victoria en semifinales contra Inglaterra y cánticos discriminatorios de la afición.
El organismo también fue obligado por la FIFA a destinar 85.500€ a proyectos contra el racismo. Argentina recibió 29 millones de euros en premios por su participación en el Mundial. La federación argentina puede recurrir las sanciones y multas más largas ante la FIFA y, posteriormente, previsiblemente, ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo.
En 2014, Suárez fue apartado de toda actividad futbolística durante cuatro meses, también con su nuevo club, el Barcelona, y sancionado con ocho partidos oficiales más con Uruguay por morder al defensa italiano Giorgio Chiellini en un encuentro de la fase de grupos del Mundial de Brasil.
Los incidentes sobre el césped en la final del mes pasado, que la FIFA calificó como casos de agresión, se produjeron después de que Argentina perdiera una final tensa frente a España, en la que fue claramente superada y apenas creó ocasiones de gol. El español Ferran Torres marcó el único tanto del partido en la segunda parte de la prórroga, después de que el centrocampista argentino Enzo Fernández fuera expulsado.