También en el tercer intento de atentado en una semana contra la red eléctrica alemana la Policía cree que fue sabotaje, y ya hay una carta de reivindicación.
Tercer intento de atentado en el plazo de una semana. Por la tarde-noche un viandante descubrió en un campo del barrio de Gohr, en Dormagen, unos objetos extraños y avisó a la Policía. Al parecer se trata de dispositivos de lanzamiento para cohetes de fabricación casera.
Por su diseño y funcionamiento, estos artefactos se asemejan a las estructuras utilizadas en los otros atentados de esta semana en Bergheim (Renania del Norte-Westfalia) y Jänschwalde (Brandeburgo).
La rampa de lanzamiento y los explosivos pudieron ser asegurados por la Policía, las líneas eléctricas no resultaron dañadas. Afortunadamente, la rampa fue descubierta a tiempo.
Además ha aparecido ahora una carta de reivindicación. En ella, su autor o autores describen con detalle los dispositivos de lanzamiento y su finalidad. Pretenden dañar la red eléctrica en Alemania. Aún no está claro si el autor de la carta es también uno de los autores materiales. En el escrito se hace, no obstante, referencia explícita a los otros atentados.
Tras la incidencia en una subestación eléctrica el martes en Bergheim, cerca de Colonia, los investigadores habían hallado en un campo adyacente seis dispositivos de lanzamiento. Según la evaluación del director de la Policía Criminal Michael Esser, probablemente fueron construidos para lanzar, con ayuda de artefactos pirotécnicos, un cable sobre las líneas eléctricas y provocar así cortocircuitos. Uno de los cables utilizados se habría desintegrado y habría dañado la valla. Testigos informaron además de breves destellos de luz. Esser habló de un "ataque".
El ministro del Interior de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul (CDU), había hablado previamente de una "sospecha inicial de sabotaje contra el orden constitucional". Los investigadores estudian por tanto dos posibles motivaciones, "sabotaje dirigido por un Estado extranjero" y el extremismo de izquierdas.
También el martes se registró un intento de atentado contra la central térmica de carbón de Jänschwalde en Brandeburgo. Desconocidos trataron aparentemente de provocar cortocircuitos en líneas de muy alta tensión utilizando fuegos artificiales, con el objetivo de paralizar el suministro eléctrico. En los tres casos hay similitudes en la construcción de las rampas de lanzamiento. No se puede descartar por tanto una conexión entre los tres atentados.