Los cerdos parecen haberse acostumbrado a la presencia humana. Deambulan por la orilla en busca de comida, sin mostrar gran molestia por los turistas. Cuando sube la temperatura, se meten un rato en el mar en busca de algo de frescor.
Una pequeña isla del mar Jónico se ha convertido inesperadamente en un popular destino turístico, gracias a algunos peculiares 'habitantes'. En las costas de Atokos, cerca de Ítaca, los visitantes no solo encuentran aguas de un azul intenso y un entorno natural intacto, sino también manadas de cerdos negros que se mueven libremente por la playa.
Atokos es una isla privada y hasta hace poco permanecía relativamente desconocida para el gran público. La situación cambió cuando fotos y vídeos de los cerdos empezaron a hacerse virales en Instagram y TikTok. Ahora, viajeros de muchos países visitan la isla expresamente para ver de cerca a los animales, y algunos incluso se animan a nadar junto a ellos o a darles de comer.
Los cerdos parecen haberse acostumbrado a la presencia humana. Deambulan por la orilla en busca de comida, sin mostrar gran molestia por los turistas. Cuando sube la temperatura, se meten un rato en el mar en busca de algo de frescor.
El acceso a Atokos se realiza principalmente en barcos turísticos. Renato Bisa, que organiza excursiones desde Ítaca, hace varias travesías al día hacia la isla, ya que la demanda ha aumentado de forma notable.
La popularidad de Atokos en las redes sociales ha dado lugar además a toda una experiencia turística en torno a los animales, y la isla se conoce ya, en tono de broma, como 'Piggy Island'. Excursiones a la zona se organizan también desde Lefkada y Cefalonia.
Bisa explica que muchos viajeros contactan con él con el objetivo principal de visitar Atokos y encontrarse con los cerdos. En algunos casos, los organizadores utilizan fruta para atraer a los animales hasta las embarcaciones.
Para la mayoría de los visitantes, el encuentro con los cerdos es una experiencia inesperada que difícilmente olvidarán. La repentina exposición mediática ha transformado la imagen de la pequeña isla. De ser un destino casi desconocido, Atokos se ha convertido en un punto de interés para miles de turistas, especialmente durante la temporada de verano.