Con el inicio del curso en Irán, las familias sufren el pago de matrículas duplicadas, material escolar caro, miedo a la guerra y una moneda hundida. 'Euronews Persa' recoge la caída de inscripciones y la crisis económica.
El nuevo curso académico en Irán arranca el miércoles en un contexto de tasas de matrícula que en algunos casos casi se han triplicado durante el verano, mientras la inscripción en colegios privados de todo Teherán cae y el temor a la guerra, las sanciones y el hundimiento continuado del rial aprietan los presupuestos familiares.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian dio oficialmente inicio al curso el lunes, haciendo sonar la campana en un colegio de primaria para niñas de Teherán. El Ministerio de Educación ha ordenado a los centros que den prioridad a la enseñanza presencial tras los periodos de clases en línea de las anteriores fases de la guerra.
El Ministerio también ha emitido una instrucción que limita al 35% las subidas de matrícula en los colegios privados para el nuevo curso, fijando las tasas en todo el país entre 14 millones y 145 millones de tomans (53–549€). En la práctica, ese límite apenas se respeta.
Bita, estudiante de último curso de secundaria en el este de Teherán, explicó a 'Euronews' que el año pasado pagó 80 millones de tomans (303€) y este año 220 millones de tomans (833€), lo que supone un incremento del 175%.
"Estoy en mi último año de instituto. El alumnado de cursos inferiores paga algo menos. Además tenemos que abonar una tasa aparte para los folletos y los libros de texto impresos por el colegio, que ronda los 20 millones de tomans (76€)", dijo Bita.
"En este momento, para un alumno de último curso en un instituto privado, su familia tiene que pagar en torno a 250 millones de tomans (947€) por su educación. Por supuesto, en los barrios acomodados del norte de la ciudad ese coste es todavía mayor", añadió.
Aunque el rial es la moneda oficial de Irán, los precios y las transacciones cotidianas se expresan en tomans, donde un toman equivale a diez riales. El lunes, el tipo de cambio en el mercado libre se situaba ligeramente por encima de 264.000 tomans, es decir 2.640.000 riales, por euro.
Maryam, 57 años, trabaja como contable en varios colegios privados de primaria en el sur de Teherán.
Cuenta que en uno de los centros donde trabaja la matrícula ha pasado de 36 millones de tomans (136€) hace dos años a 85 millones de tomans (322€) este año. También ha observado un descenso en las inscripciones motivado no solo por el coste, sino por las preocupaciones de seguridad.
"En uno de estos colegios muchos alumnos no se han matriculado porque está frente a una comisaría de Policía y sus padres temen que, si la guerra se reanuda, sus hijos no estén seguros allí", explicó Maryam a 'Euronews'.
"Su otra preocupación es que las clases vuelvan a impartirse en línea y no están dispuestos a pagar cuotas tan altas por lecciones virtuales en centros sin ánimo de lucro". Maryam añadió que un colegio del distrito de Shahrak-e Valiasr, en Teherán, ha cerrado por completo tras no alcanzar el número mínimo de alumnos exigido para poder funcionar.
Paquetes de material escolar de lujo, otra carga para las familias
Las estadísticas oficiales sitúan la matrícula total en los centros y universidades de pago de Irán en aproximadamente 3,3 millones de estudiantes, de los que casi el 70% abona tasas.
En la última década, el número total de alumnos ha pasado de 4,4 millones, un retroceso que el Ministerio atribuye en parte a la pérdida de poder adquisitivo.
Mehra, estudiante de Derecho en su tercer semestre en la Universidad Islámica Azad de Teherán, contó que la suma de su matrícula fija y variable se ha duplicado, de 11 millones de tomans (41€) a 22 millones de tomans (83€).
Los costes van mucho más allá de las tasas académicas. Un paquete básico de material escolar oscila ahora entre tres millones de tomans (11,30€) y 17 millones de tomans (64,30€).
Un paquete de 500 hojas de papel CopyMax A4, que los universitarios utilizan habitualmente para sus apuntes, parte de 975.000 tomans (3,69€). El papel A4 de periódico reciclado comienza en 390.000 tomans (1,48€), pero se considera poco adecuado para el trabajo escolar. Los precios además varían de forma significativa según la zona de Teherán en la que se compren los suministros.
Arya y su esposa Roksana, que regentan una papelería en la pequeña localidad de Vahidieh, cerca de Shahriar, en las afueras de Karaj, explicaron a 'Euronews' que, aunque abastecen su tienda en los mismos mercados mayoristas que los comerciantes de Teherán y Karaj, no pueden igualar los precios de las grandes ciudades.
Arya señaló que el precio de un cuaderno de buena calidad ha pasado de 85.000 tomans (0,32€) el año pasado a 180.000 tomans (0,68€) este año, un incremento de alrededor del 100 %.
Roksana indicó que el número de clientes ha disminuido, pero añadió que algunas familias simplemente están utilizando el material que les sobró del curso anterior, cuando muchas clases se impartieron en línea y los artículos quedaron prácticamente sin usar.
"Ha bajado la afluencia de clientes, pero eso no significa que los alumnos se queden sin material este año. Por ejemplo, mi propio hijo está usando los cuadernos que le sobraron del año pasado", contó Roksana a 'Euronews'.
"Además, como durante buena parte del curso pasado las clases fueron en línea, los estudiantes apenas utilizaron sus mochilas, zapatos y uniformes. Por ello, las familias no ven necesario comprar otros nuevos este año", concluyó.