El comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, explicó que el acuerdo con Filipinas dará a las empresas europeas acceso a un mercado de 113 millones de consumidores y reforzará la estrategia de buscar acuerdos comerciales en toda la región.
La Comisión Europea cerró el martes un acuerdo comercial con Filipinas, con el que refuerza su estrategia de diversificación en toda la región indopacífica. El acuerdo llega algo más de un año después de que Estados Unidos introdujera nuevos aranceles generalizados contra muchos de sus socios comerciales, lo que desencadenó medidas de represalia y añadió tensión al comercio mundial.
Desde entonces, la UE ha buscado nuevos vínculos comerciales y ha cerrado recientemente acuerdos de gran calado con India, Australia e Indonesia.
"Este acuerdo lanza una señal clara de que la UE está reforzando su compromiso con el Indo-Pacífico", declaró el martes el comisario europeo de Comercio Maroš Šefčovič. "La mitad de los consumidores mundiales está cubierta por acuerdos de libre comercio europeos. Nadie más tiene esta ventaja".
"Presión sobre las cadenas de suministro"
El nuevo acuerdo dará a las empresas europeas acceso a un mercado de 113 millones de personas y eliminará más del 94% de los derechos de aduana. Cubrirá más del 97% del comercio bilateral, incluidas las exportaciones europeas de maquinaria, medicamentos y dispositivos médicos, así como productos agroalimentarios como carne de vacuno, cerdo, aves y bebidas espirituosas.
Las exportaciones de Filipinas están dominadas por los semiconductores, los circuitos integrados y la maquinaria industrial. El acuerdo también debería facilitar la inversión europea en materias primas en Filipinas, en un momento en que la UE intenta reducir su dependencia de China, que mantiene un monopolio sobre materias primas clave.
El comercio bilateral de bienes entre la UE y Filipinas ascendió en 2025 a 17.600 millones de euros, mientras que el intercambio de servicios alcanzó en 2024 los 10.300 millones de euros. El volumen de la inversión extranjera directa de la UE en Filipinas se situó en 15.400 millones de euros.
"Existe un interés mutuo con los países de la amplia región indopacífica para afrontar la actual turbulencia mundial y la presión sobre las cadenas de suministro", señaló Šefčovič.
Bruselas afirma que China ha utilizado productos críticos para la industria europea, como los chips y las tierras raras, como instrumento de presión, y que en 2025 puso en peligro sectores enteros como el del automóvil.
El comisario añadió que los acuerdos comerciales con Tailandia y Malasia son el siguiente paso en la agenda de la UE, y que se prevé cerrar un pacto con Bangkok antes de final de año.