El dirigente Andris Kulbergs habla en exclusiva con 'Euronews' sobre su giro de último momento en la saga de sanciones que agita Bruselas y advierte de los peligros que persisten.
El primer ministro letón Andris Kulbergs ha admitido que Riga "se mantuvo hasta el final" con su única objeción a retirar a dos acaudalados empresarios rusos de la amplia lista de sanciones de la Unión Europea. El político advierte que esta excepción debe ser algo puntual y no convertirse en norma cuando se debatan en el futuro las sanciones.
"Sea por el deporte, como ya hemos visto, sea por la cultura, y ahora sacando uno a uno nombres de las sanciones, ese no es el camino", ha dicho. "Eso es normalizar a Rusia". Tras dos semanas de largas negociaciones entre los embajadores de la UE, Francia logró imponerse el martes y consiguió retirar a Alisher Usmanov de la lista de sanciones como parte de una puesta en libertad de presos con Azerbaiyán mediada por Uzbekistán, el país de origen de Usmanov.
Un segundo empresario de alto perfil, Mikhail Fridman, también fue excluido después de que Eslovaquia pidiera que se le retirara de la lista. Luxemburgo, por su parte, había defendido que si se levantaban las sanciones a Usmanov también debía hacerse lo mismo con Fridman. Fridman ha presentado una demanda de 16.000 millones de dólares (13.954 millones de euros) contra Luxemburgo por la congelación de sus activos.
Como resultado, se levantarán la congelación de activos y la prohibición de viajar vigentes desde 2022. Kulbergs fue el principal detractor del compromiso propuesto. Tras presentarse la propuesta el lunes, acudió a las redes sociales para fijar sus líneas rojas y dejó claro que, aunque Letonia apoyaba prolongar la lista negra durante 36 meses, no respaldaba la retirada de esos dos nombres como parte del acuerdo.
Hasta ahora, el bloque renovaba sus sanciones cada seis meses, lo que generaba oportunidades constantes para que los países vetaran y exigieran concesiones. La ampliación a tres años pretende compensar el coste político de sacar de la lista a estos dos empresarios de alto perfil. La lista de sanciones incluye actualmente cerca de 3.000 nombres, organizaciones y entidades acusadas de apoyar la guerra de Rusia en Ucrania, entre ellos el presidente ruso Vladimir Putin.
Kulbergs explica a 'Euronews' que retiró su oposición porque "todos entendimos que no merece la pena poner en riesgo todo el paquete de sanciones de la UE". Preguntado por el legado que dejará este episodio para futuras negociaciones sobre la política de sanciones de la UE, Kulbergs señala que no será positivo, aunque celebró el horizonte de 36 meses. "Me preocupa el manual de actuación que nos lega", afirma.
"No creo que sea un buen ejemplo, porque lanza un mensaje. 'Detenemos a unos políticos en algún lugar y luego podemos pedir un paquete de sanciones'. Ese no es un buen manual, y precisamente por eso lo congelamos durante 36 meses. Ya está, no hay discusión". Letonia, junto con las otras repúblicas bálticas Lituania y Estonia, defiende desde hace tiempo una estrategia de máxima presión sobre Rusia. El país se prepara para acudir a las urnas el próximo mes en unas elecciones parlamentarias.
Antes de retirar la objeción de Letonia, Kulbergs habló con el presidente francés Emmanuel Macron, cuyo país encabezó la ofensiva para sacar a Usmanov de las sanciones. París aún no ha reconocido la liberación de presos acordada con Azerbaiyán y en su lugar ha invocado un motivo de "seguridad nacional" para justificar su controvertida petición.
Kulbergs afirma que "no puedo explicar ni conocer las razones que hay detrás de los aspectos de seguridad nacional de la postura de cada uno de esos países". Este añade, sin embargo, que la vulnerabilidad del flanco oriental de Europa, en el que se incluye Letonia, sitúa al país en buena posición para sumarse eventualmente al programa francés de disuasión nuclear. "Es importante para el flanco oriental, para nosotros, contar con la cobertura de su seguridad", señala.
Reino Unido, Alemania, Polonia, Suecia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Dinamarca y Noruega ya se han sumado a la iniciativa de Francia, que busca profundizar la cooperación nuclear en Europa mediante ejercicios conjuntos. En el marco de este acuerdo, los países participantes podrían acoger de forma temporal aviones franceses con capacidad nuclear.
París conservaría, no obstante, el control exclusivo de su arsenal nuclear, y la decisión final sobre su uso seguiría correspondiendo al mandatario francés. Tras el acuerdo del martes, el Gobierno letón confirmó que aplicará sanciones a Usmanov y Fridman a escala nacional. Kiev ha instado al resto de Estados miembros a hacer lo mismo.