Ankara y Beirut estudian proyectos conjuntos de interconexión eléctrica, mientras el Líbano trata de aumentar su suministro de electricidad y renovar su infraestructura energética.
El ministro de Energía y Recursos Naturales de Turquía, Alparslan Bayraktar, informó el miércoles de que se había reunido con el ministro de Energía y Agua de Líbano, Joseph Saddi, en los márgenes de la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU). En el encuentro se evaluaron las posibilidades de cooperación en las conexiones entre sus redes eléctricas, los gasoductos y el sector de los hidrocarburos, todos ellos proyectos que podrían contribuir a la seguridad del suministro energético regional.
Bayraktar señaló que la experiencia de Turquía en infraestructuras energéticas y diversificación de fuentes puede traducirse en cooperaciones concretas con Líbano, de acuerdo con las necesidades y prioridades del país.
En un mensaje en redes sociales, el ministro afirmó: "Consideramos fundamental que los proyectos que desarrollemos entre nuestros países respalden un acceso fiable y continuo a la energía en la región y contribuyan a la prosperidad y la estabilidad compartidas".
Los dos ministros ya se habían reunido el 2 de septiembre en Ankara. Durante la visita de Saddi y su delegación al Ministerio de Energía y Recursos Naturales se abordó el refuerzo de las conexiones de electricidad, petróleo y gas natural. Bayraktar ya había expresado que Turquía está dispuesta a compartir su experiencia y capacidades en el ámbito energético con Líbano.
Líbano intenta renovar su sistema eléctrico
Tras la búsqueda de nuevas alianzas energéticas por parte de Líbano se encuentran los problemas de suministro eléctrico que el país arrastra desde hace años. Según una evaluación sectorial del Banco Mundial de 2024, la crisis económica y financiera iniciada en 2019 dificultó la compra de combustible y el mantenimiento de infraestructuras por parte de la empresa eléctrica pública Electricite du Liban.
La insuficiencia del suministro procedente de la red empujó a hogares y empresas hacia alternativas más caras.
El informe indica que los cortes de electricidad han aumentado la dependencia de los generadores diésel y, al mismo tiempo, han acelerado la expansión de los sistemas solares de tejado y de baterías. Sin embargo, el coste inicial de estos sistemas supone un obstáculo para los hogares con acceso limitado a financiación.
En octubre de 2024, el Banco Mundial aprobó un proyecto de 250 millones de dólares (unos 219 millones de euros) destinado a mejorar la red eléctrica de Líbano, aumentar el uso de energías renovables y respaldar las reformas del sector. La institución advirtió de que las crisis sucesivas han debilitado tanto el funcionamiento como la viabilidad financiera del sector eléctrico.
En la agenda del Gobierno de Beirut figuran también el suministro de gas natural a las centrales eléctricas y el aumento de la capacidad de producción.
Según el Consejo de Desarrollo y Reconstrucción de Líbano, en una reunión presidida por el primer ministro Nevvaf Selam se analizaron cuestiones como el abastecimiento de gas natural mediante asociaciones público-privadas, la construcción de una unidad flotante de almacenamiento y regasificación de gas natural licuado y la modernización de la central de Deir Ammar. Con estas medidas se pretende reducir los costes de producción y mejorar el suministro de electricidad.
La conexión energética a través de Siria vuelve a estar sobre la mesa
La opción de enviar electricidad desde Turquía a Líbano ya se contemplaba en los planes de Ankara para reforzar las conexiones energéticas con Siria.
En una declaración realizada en diciembre de 2024, Bayraktar señaló que Turquía podría suministrar electricidad a Líbano a través de Siria. Esta declaración se presentó únicamente como una posibilidad y no se anunció el inicio del envío de electricidad.
En cambio, en la conexión de gas natural entre Turquía y Siria se dio un paso concreto en agosto de 2025, cuando se puso en marcha el flujo de gas hacia Siria a través de la estación de medición Yavuzlu en Kilis.
Con el proyecto que permite transportar gas de Azerbaiyán a través de Turquía se pretende abastecer de combustible a las centrales eléctricas sirias. En la inauguración, Bayraktar explicó que en una primera fase se aspira a exportar hasta 2.000 millones de metros cúbicos de gas natural al año.