Mientras en Lituania los ciudadanos tejen redes de camuflaje y financian drones para Ucrania, en Alemania surgen otras iniciativas civiles de apoyo. Así se movilizan ambos países para ayudar a Kiev.
Quien va a un centro comercial suele hacerlo para comprar: ropa, artículos de droguería o quizá un par de zapatos nuevos. Sin embargo, en el centro comercial CUP, en Vilna, la capital lituana, hay otra manera de pasar el tiempo y, al mismo tiempo, apoyar a Ucrania.
En el taller de los 'Vilniaus vorai', las 'Arañas de Vilna', los visitantes pueden ayudar a tejer redes de camuflaje para Ucrania. Casi a diario se puede ver, en la cuarta planta del centro comercial, a voluntarios enrollando las redes recién terminadas, que a menudo se envían a Ucrania nada más acabarlas.
En primavera, verano y otoño, los voluntarios elaboran redes verdes y marrones. En invierno, las adaptan a las condiciones meteorológicas de Ucrania y las confeccionan completamente blancas.
El proyecto fue puesto en marcha el 13 de abril de 2022 por la Unión de Tiradores de Lituania, una organización paramilitar, poco después del inicio de la invasión rusa a gran escala. Desde entonces, los voluntarios confeccionan redes de camuflaje destinadas a cubrir material militar y otros objetos para dificultar su detección.
Según los responsables del proyecto, participan personas de todo el país, miembros de la Unión de Tiradores, ucranianos y también bielorrusos que han encontrado refugio en Lituania. Por ahora, el proyecto no tiene fecha de finalización y está previsto que continúe mientras Ucrania necesite esta ayuda.
Según los informes, hasta finales de diciembre de 2022 casi 47.000 personas en Lituania se habían ofrecido como voluntarias para ayudar a Ucrania. Posteriormente, datos del Gobierno lituano cifraron en más de 150.000 el número de personas que participaron en iniciativas de voluntariado relacionadas con Ucrania.
La guerra de agresión rusa contra Ucrania sigue muy presente en Lituania: las banderas ucranianas cuelgan no solo de edificios gubernamentales, sino también de numerosos balcones y ventanas. En los paneles de los autobuses, junto al nombre de la última parada, aparece "Vilnius ♡ Ukraine", mientras particulares, cafés y restaurantes muestran su solidaridad con pegatinas.
El Ministerio de Defensa lituano anunció a finales de 2025 que seguiría apoyando a Ucrania también en 2026, "de forma consecuente y decidida, militar y financieramente". El país se comprometió a destinar al menos el 0,25% de su producto interior bruto al apoyo militar y de seguridad de Ucrania. En febrero de 2026, Vilna anunció 223 millones de euros de ayuda militar adicional para Ucrania.
Alemania y Lituania: ¿Cuánto apoyo prestan a Ucrania?
Según el canciller alemán, Friedrich Merz (CDU), Alemania es actualmente uno de los principales países que apoyan a Ucrania. Berlín aporta cantidades muy superiores en términos absolutos, pero su población también es casi 29 veces mayor que la de Lituania.
Desde el inicio de la invasión rusa a gran escala, el Gobierno federal ha puesto a disposición o ha previsto para los próximos años unos 57.600 millones de euros en apoyo militar. A ello se suman, según datos del Ministerio Federal de Finanzas, más de 43.300 millones de euros de ayuda civil bilateral. El pasado fin de semana, durante una visita sorpresa a Kiev, Merz prometió a Ucrania 1.000 millones de euros en ayuda militar y otros 350 millones para el sector energético.
Si se tiene en cuenta el tamaño de la economía, el apoyo de Lituania tiene un mayor peso relativo: el país ha anunciado que en 2026 destinará el 0,25% de su producto interior bruto al apoyo militar y de seguridad de Ucrania. Esto equivale aproximadamente a 224 millones de euros.
Alemania, por su parte, ha consignado en el presupuesto federal de 2026 12.000 millones de euros para reforzar a Estados socios y a países atacados en violación del Derecho internacional. Sin embargo, esta suma no está destinada exclusivamente a Ucrania y por eso no es directamente comparable con el 0,25% lituano.
También en la acogida de personas procedentes de Ucrania se observa un patrón similar: Alemania, con unos 83,4 millones de habitantes, tiene una población alrededor de 29 veces mayor que Lituania, con unos 2,9 millones. Sin embargo, en proporción a su población, ambos países acogen cifras relativamente similares de personas procedentes de Ucrania.
A finales de julio de 2026 había en Alemania alrededor de 1,29 millones de personas procedentes de Ucrania bajo protección temporal, frente a cerca de 50.000 en Lituania. Según las cifras más recientes de Eurostat, esto equivale a unas 17 personas por cada 1.000 habitantes en Lituania y unas 15 en Alemania.
Cómo se diferencia el apoyo de la población civil en Lituania y Alemania
En Alemania y Lituania hay organizaciones no gubernamentales (ONG) que apoyan a Ucrania. Una de las más conocidas en Lituania es Blue Yellow, que suministra equipamiento, drones, material óptico y productos médicos directamente a las fuerzas ucranianas. Fundada en 2014 por el sueco Jonas Oehman, la organización ha recaudado desde entonces más de 121,4 millones de euros para Ucrania.
En un encuentro organizado en Vilna por la Fundación Friedrich Naumann, Oehman describió el apoyo a Ucrania como parte de una tradición profundamente arraigada de resistencia civil en Lituania. Esa tradición se remonta, entre otras experiencias, a la lucha de los partisanos lituanos tras la Segunda Guerra Mundial. La idea, según explicó, es que la resistencia no corresponde únicamente a las Fuerzas Armadas, sino que los ciudadanos también pueden implicarse aunque no formen parte del Ejército.
Desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en 2022 también ha cambiado la naturaleza de la ayuda. Al principio se recogían sobre todo equipos de protección, material para fusiles, óptica y otros suministros defensivos, pero, según Blue Yellow, actualmente alrededor del 80% de sus envíos son drones y equipamiento asociado. Para la organización, esta evolución refleja hasta qué punto ha cambiado también la forma de hacer la guerra.
Alemania también desempeña un papel importante para Blue Yellow. La organización asegura que allí encuentra a muchas personas dispuestas a apoyar a Ucrania, pero que buscan formas concretas de contribuir a la defensa del país. Según Blue Yellow, en Alemania es necesario abordar esta cuestión de manera diferente que en Lituania debido, entre otros factores, al peso de la historia alemana.
También en Alemania han surgido iniciativas civiles que financian material militar específico para Ucrania. La asociación Ukrainehilfe Oranienburg recauda, por ejemplo, fondos para drones de reconocimiento destinados a una unidad ucraniana. El CHUMAK Volunteer Team, con sede en Essen, afirma que adquiere, entre otros equipos, vehículos y drones para las fuerzas de defensa ucranianas.
El principio de que sean los propios ciudadanos quienes financien equipamiento para la defensa ucraniana existe, por tanto, también en Alemania. Blue Yellow, sin embargo, está orientada específicamente al apoyo de las Fuerzas Armadas ucranianas y, además de drones, suministra otros tipos de material militar. Según afirma, también forma a soldados ucranianos en el uso de drones en combate. Por ello, y siempre según la propia organización, está desarrollando un enfoque específico para el público alemán.