El proyecto de presupuesto de Rusia para 2027 destina un récord del 44% del gasto federal a Defensa y seguridad, mientras recorta las ayudas sociales y la financiación sanitaria.
El Parlamento ruso votará a finales de este mes un presupuesto que reserva un 44% del gasto federal a defensa y seguridad, una proporción que duplica la destinada a programas sociales, mientras el Kremlin se dispone a entrar en su quinto año de guerra a gran escala en Ucrania.
La Duma Estatal, la Cámara Baja del Parlamento ruso, tiene previsto empezar a examinar el proyecto de presupuesto para 2027-2029 el 22 de octubre. El partido Rusia Unida del presidente Vladímir Putin obtuvo una mayoría constitucional en las elecciones parlamentarias de septiembre, lo que hace poco probable que se introduzcan cambios de calado antes de su aprobación.
El gasto militar de este año ha alcanzado los 17 billones de rublos (181.000 millones de euros), frente a los 12,1 billones (129.000 millones de euros) previstos inicialmente, lo que refleja el aumento del coste de la invasión a gran escala que Rusia lanzó contra Ucrania en febrero de 2022. El 44% del presupuesto de 2027 dedicado a Defensa y seguridad es la mayor proporción registrada hasta ahora.
Tijeretazo a las ayudas sociales e inflación desbocada en Rusia
El borrador del Ministerio de Finanzas señala como máxima prioridad "cumplir las obligaciones sociales con los ciudadanos". Sin embargo, las cifras cuentan otra historia. El gasto en política social caerá un 7% en 2027, de 7,1 billones de rublos (76.000 millones de euros) a 6,65 billones (71.000 millones de euros). Esta partida cubre pensiones, pagos a veteranos, prestaciones de maternidad y otras ayudas.
El Gobierno se ha comprometido a actualizar estas prestaciones conforme a la inflación. La tasa oficial de inflación de Rusia ha superado el 8% durante buena parte de los dos últimos años, y economistas independientes sitúan la cifra real por encima de ese nivel.
El Kremlin ha anunciado un presupuesto para la infancia de 10 billones de rublos (107.000 millones de euros) para los próximos tres años, destinado a pagos de maternidad, prestaciones por hijos y programas de vivienda. La proporción entre esos fondos y el gasto en Defensa es de uno a cinco. Los pagos federales a los militares y sus familias se incluyen en la partida de "defensa nacional", cuyo gasto aumentará aproximadamente una cuarta parte el próximo año.
Una guerra a costa de huérfanos y pobres
El presupuesto federal no es la única fuente de presión sobre el gasto social. Las regiones rusas financian parte de los pagos vinculados a la guerra y muchas de ellas ya registran déficits, lo que obliga a las autoridades locales a recortar los presupuestos civiles.
A finales de septiembre, la región de Arkhangelsk desvió más de 63 millones de rublos (unos 670.689 euros), originalmente destinados a ayudas sociales, hacia pagos puntuales relacionados con la guerra y compensaciones por fallecimiento. Dos tercios de esos fondos procedían de pagos a padres de acogida y el resto, de ayudas a familias numerosas.
Pocos días antes, la región de Tula recortó 54 millones de rublos (unos 574.876 euros) del gasto destinado a menores acogidos, hogares de bajos ingresos, familias con hijos con discapacidad, obras de reparación de viviendas para huérfanos y apoyo a veteranos del trabajo, y desvió esa suma a la remuneración de los militares y a compensaciones por fallecimiento.
En San Petersburgo, las autoridades han preparado un proyecto de ley que reduce el gasto en educación, reparaciones de infraestructuras de transporte y proyectos sanitarios, al tiempo que incrementa los pagos a los militares.
Recortes en las ayudas "para el ataúd" de militares muertos en combate
Las prestaciones regionales de pago único por fallecimiento, conocidas informalmente como 'coffin money' (dinero para el ataúd), se han recortado en toda Rusia desde el otoño del año pasado.
Estos pagos son complementos regionales a la compensación única federal que se abona a las familias de los militares muertos en combate. Las regiones los incrementaron de forma brusca entre 2022 y 2023 al competir por atraer reclutas.
En la región de Uliánovsk, la prestación se situaba en 1 millón de rublos (10.700 euros). En febrero se había reducido a la mitad y después volvió a recortarse hasta los 50.000 rublos (533 euros). En Bashkortostán, el pago inicial de 2 millones de rublos (21.300 euros) ha bajado a no más de 100.000 rublos (1.100 euros).
En las regiones de Kírov y Omsk, las prestaciones se han reducido a la mitad, de 1 millón a 500.000 rublos (5.300 euros). En Kémerovo, el pago pasó de 3 millones de rublos (unos 32.000 euros) a 1 millón de rublos (unos 10.646 euros). En Sarátov, las familias que hasta finales de septiembre percibían 1 millón de rublos (unos 10.646 euros) reciben ahora una décima parte de esa cantidad.
Fraudes multimillonarios y familias sin indemnización
Las indemnizaciones han dado pie a fraudes. En Primorsky Krai, un suboficial habría organizado matrimonios entre soldados contratados que se dirigían al frente y mujeres locales, de modo que la compensación se repartía entre los participantes si los hombres morían.
En Jabárovsk, las autoridades detuvieron en febrero a seis personas sospechosas de haber organizado acuerdos similares, utilizando poderes notariales para acceder a las cuentas bancarias de los soldados. El presunto perjuicio económico alcanza los 2,4 millones de rublos (25.600 euros).
Algunas familias no reciben nada. Los soldados a los que el Ejército clasifica como 'desaparecidos' o 'desertores', en lugar de fallecidos confirmados, no generan derecho al pago único. Los familiares de los fallecidos sostienen que esa calificación se utiliza para negar las compensaciones.
Un presupuesto sanitario insignificante
El gasto sanitario bajará el próximo año a 7 billones de rublos (75.000 millones de euros), una reducción del 6,8%, según cálculos de medios rusos independientes, aunque el Ministerio de Finanzas cuestiona esa cifra.
Durante el periodo de tres años, la sanidad recibirá 28,6 billones de rublos (305.000 millones de euros), frente a los 50 billones de rublos (533.000 millones de euros) destinados al Ejército.
La financiación de los servicios de ambulancias se ha recortado en más de una cuarta parte. El programa para construir y reparar ambulatorios en las regiones se ha reducido a la mitad. El programa nacional contra el cáncer recibirá 3.900 millones de rublos en 2027, frente a los 44.900 millones de rublos de este año.