La exalcaldesa de Barcelona y candidata del Frente Amplio denuncia que Estados Unidos le ha denegado la autorización de viaje para visitar Puerto Rico. Ada Colau vincula la decisión con su participación en una flotilla humanitaria a Gaza.
Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona y actual candidata del Frente Amplio a las elecciones generales, asegura que la Administración de Donald Trump le ha impedido viajar a Estados Unidos. La política española explica que las autoridades estadounidenses le han denegado la autorización electrónica de viaje ESTA, necesaria para desplazarse a Puerto Rico, territorio estadounidense donde tenía previsto participar en un acto. Colau atribuye la decisión a motivos políticos.
Tras recibir la negativa, solicitó una cita en la Embajada de Estados Unidos en España para intentar que reconsideraran su caso. Durante la entrevista, según relata, los representantes diplomáticos le preguntaron expresamente si había estado en Israel.
La denegación del ESTA y la devolución del pasaporte
El ESTA es una autorización electrónica de viaje que permite a los ciudadanos de determinados países desplazarse a Estados Unidos sin necesidad de solicitar un visado convencional. Colau explica que, debido a las particularidades de su caso, las autoridades le pidieron el pasaporte para examinar su solicitud.
La respuesta definitiva llegó el domingo, cuando le devolvieron el pasaporte y le comunicaron que su solicitud había sido rechazada. Según su relato, la explicación oficial fue que las autoridades estadounidenses consideraban que tenía intención de establecerse en el país.
La exalcaldesa rechaza esa justificación. Recuerda que viajó a Puerto Rico hace dos años sin ningún problema y relaciona la negativa actual con su participación en una flotilla humanitaria con destino a Gaza. Considera que la decisión es extremadamente grave y acusa a la Administración Trump de estar "bunkerizando las fronteras de forma arbitraria, autoritaria y antidemocrática".
Durante aquella misión, que Colau describe como pacífica y de carácter humanitario, la exalcaldesa denunció haber sufrido malos tratos por parte de las fuerzas israelíes, al igual que otros participantes en la flotilla.