Galp ha confirmado que han fracasado las negociaciones con los accionistas de Moeve para fusionar sus negocios de downstream, y asegura que este desenlace no afectará a sus operaciones.
Galp ha emitido este lunes un comunicado en el que confirma que, tras varios meses de negociaciones, "no fue posible alcanzar un acuerdo" en el proceso de combinación de las actividades de downstream, de refino y distribución, con los accionistas de la española Moeve, Mubadala Investment Company (Abu Dabi) y el grupo Carlyle (de EE.UU.).
La petrolera portuguesa ha subrayado, no obstante, que este desenlace no tiene implicaciones para las operaciones ni para la confianza en la empresa.
"Galp cuenta con una posición excepcionalmente sólida, con uno de los perfiles de crecimiento de upstream más atractivos del sector, negocios industriales y comerciales robustos y una cartera diversificada que incluye energías renovables y actividades relevantes en el área de trading. Esta combinación de negocios, junto a un balance sólido y una significativa capacidad de generación de caja, proporciona a Galp una base robusta para seguir creciendo, invirtiendo y creando valor", escribió Paula Amorim, presidenta del Consejo de Administración de Galp.
Maarten Wetselaar, consejero delegado de Moeve, señaló también, en comunicado, que la combinación con Galp "representaba una oportunidad para acelerar la creación de valor", pero nunca dependió de ella para su materialización. "Tras extensas discusiones, no fue posible llegar a un acuerdo comercial con Galp. Mantenemos el foco en la ejecución de nuestra transformación con disciplina financiera y en la generación de valor sostenible a largo plazo".
El diario digital portugués ECO (fuente en portugués) había adelantado, este domingo por la noche, que la operación habría fracasado porque Paula Amorim no habría aceptado las exigencias de la compañía española, según fuentes conocedoras del dossier.
Los negocios de downstream de Galp se apoyan en "una red de venta al por menor líder" en Portugal y en "una cartera relevante de proyectos de transición energética en Sines", se lee en el comunicado. Estos últimos incluyen uno de los mayores proyectos de producción de hidrógeno verde por electrólisis de Europa y una unidad de producción de biocombustibles.
La empresa ha revelado también este lunes, en el marco de los resultados e información financiera, que su beneficio neto se ha disparado un 68%, en términos interanuales, en el tercer trimestre, hasta 682 millones de euros. "El aumento de la producción de petróleo y gas natural en Brasil hasta un nuevo récord, el buen comportamiento de las exportaciones y las actividades de trading de petróleo y gas en los mercados internacionales" habrían impulsado esta cifra.