Donald Tusk habló tras la escalada del conflicto sobre el Tribunal Constitucional. Acusó a PiS y a los presidentes Duda y Nawrocki de destruir el Estado de derecho, defendió a los nuevos jueces y prometió garantizar al Tribunal condiciones para trabajar.
La intervención televisada del primer ministro polaco, Donald Tusk, este sábado por la noche respondió a los acontecimientos de los últimos días, especialmente a los enfrentamientos registrados el viernes tanto dentro como fuera de la sede del Tribunal Constitucional.
El viernes por la noche se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y agentes de Policía. El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, también intentó acceder al edificio en medio del bloqueo por el nombramiento de los nuevos jueces del Constitucional.
La disputa en torno al Tribunal Constitucional de Polonia comenzó en 2015, cuando los dos principales bloques políticos, el partido gobernante Plataforma Cívica (PO) y el opositor Ley y Justicia (PiS), se enfrentaron por el nombramiento de cinco jueces. Posteriormente, el conflicto se agravó y derivó en una disputa más amplia sobre la independencia judicial, la composición del Tribunal y la autoridad de sus sentencias.
Tusk calificó los enfrentamientos de "incidentes escandalosos" y expresó su deseo de que escenas como aquellas no volvieran a repetirse en Polonia. Sin embargo, subrayó que restablecer la calma no podía significar ceder ante la ilegalidad y la violencia. "Un Estado democrático debe ser fuerte y capaz de hacer cumplir la justicia", afirmó Tusk.
Tusk: "Esperamos con calma a que se eligieran nuevos jueces"
El primer ministro recordó que el Gobierno ya había intentado reformar el Tribunal Constitucional, pero aseguró que sus propuestas habían sido bloqueadas por Ley y Justicia (PiS) y por el presidente.
Tras el fracaso de esas iniciativas, explicó, la mayoría parlamentaria esperó a que expiraran los mandatos de los jueces elegidos por la anterior mayoría. Posteriormente, el Parlamento polaco (Sejm) eligió a nuevos miembros del Tribunal, que prestaron juramento. Sin embargo, el presidente Karol Nawrocki no recibió formalmente ese juramento y el presidente del Tribunal Constitucional, Bogdan Święczkowski, impidió que los nuevos jueces ejercieran sus funciones.
"Así que esperamos con calma a que se eligieran nuevos jueces, hasta que expiraran los mandatos de sus predecesores nombrados por PiS. El Parlamento tomó su decisión, los jueces prestaron juramento, pero el presidente no se dignó a recibirlo", afirmó Tusk.
El primer ministro explicó que, tras varias semanas de espera, los jueces recién elegidos decidieron comenzar a ejercer sus funciones y que fue entonces cuando se produjo el enfrentamiento. Tusk sostuvo que se trataba de miembros del Tribunal elegidos legalmente que habían sido objeto de ataques.
Tusk: "La razón no se impone por la fuerza ni con groserías"
Tusk criticó duramente el comportamiento de políticos y activistas vinculados a Ley y Justicia (PiS) y Confederación. Afirmó que los agentes de Policía presentes en el lugar habían respondido con calma, pero con firmeza, ante las muestras de agresividad.
El primer ministro recurrió también a una analogía sobre un ladrón que arrebata el bolso a una anciana. "Imaginemos una situación en la que un ladrón le arrebata el bolso a una señora mayor y sale corriendo. Cuando lo detienen, grita que están utilizando la violencia contra él. Y califica de robo el intento de recuperar el bolso", afirmó Tusk.
También criticó las propuestas de alcanzar un acuerdo que, según sugirió, equivaldría a repartir el botín entre el agresor y la víctima.
"En determinadas cuestiones no puede haber concesiones", afirmó el primer ministro, quien añadió que no es posible llegar a un entendimiento con quienes actúan al margen de la ley. Defendió que, en un Estado de derecho, la fuerza física, la agresividad o los intereses partidistas no pueden determinar quién tiene razón.
Tusk subrayó además que ningún político, ni siquiera el presidente del país, tiene derecho a entrar en las dependencias de un tribunal, dar órdenes a los jueces o intimidarlos. Se refería a la visita de Karol Nawrocki a la sede del Tribunal Constitucional tras su regreso de Senegal.
El primer ministro promete que el Tribunal Constitucional funcionará
En la parte final de su discurso, Tusk advirtió del riesgo de que sectores prorrusos aprovecharan el conflicto. También denunció la actividad de bots rusos en internet que, a su juicio, están apoyando a los detractores del actual orden constitucional de Polonia.
El primer ministro aseguró que el Tribunal Constitucional funcionará conforme a la Constitución y con independencia del poder ejecutivo. Como jefe del Gobierno, se comprometió a garantizar la seguridad de la institución y las condiciones necesarias para que pueda desempeñar sus funciones. "Y tengo intención de cumplir esta tarea", declaró.
Sin embargo, el discurso no incluyó ningún anuncio de un acuerdo concreto con el presidente ni un plan detallado para poner fin a la disputa.