EventsEventosPodcasts
Loader
Encuéntranos
PUBLICIDAD

El reciclaje y la responsabilidad son el futuro para atajar el desperdicio de la industria textil

En colaboración con The European Commission
El reciclaje y la responsabilidad son el futuro para atajar el desperdicio de la industria textil
Derechos de autor euronews
Derechos de autor euronews
Por Andrea Bolitho
Publicado
Compartir esta noticia
Compartir esta noticiaClose Button
Copia/pega el link embed del vídeo de abajo:Copy to clipboardCopied

La tecnología del reciclaje y los tejidos sostenibles desempeñarán un papel en el futuro de la moda, pero los consumidores tenemos que cambiar nuestros hábitos si realmente queremos reducir el impacto de nuestra ropa en nuestro mundo.

Millones de toneladas de productos textiles son tirados cada año en Europa, y la gente sigue comprando ropa nueva. Solo en Accra (Ghana), hay 15 millones de piezas de ropa que llegan cada semana a la ciudad.

Ante estas cifras impresionantes, averigüamos qué es lo que hace la industria textil para atajar el problema. 

Redes de pesca convertidas en ropa deportiva

En una planta de reciclaje de Eslovenia, se transforman viejas redes de pesca y alfombras en un hilo de nailon llamado ECONYL, que puede reciclarse infinitamente. 

En un almacén cerca de Liubliana, donde llegan los residuos: viejas redes de pesca, restos de telas y miles de toneladas de viejas alfombras de nailon. Los materiales hechos de nailon 6, un tipo común de nailon, puede convertirse en ECONYL.

"Aquafil produce nailon, pero en lugar de utilizar petróleo, partimos de residuos. Algunos de ellos son especialmente feos, como las redes de pesca, las alfombras y otros residuos plásticos que la industria no podía reciclar antes, así que para nosotros es una especie de viaje de la basura al tesoro", detalla el presidente y director general de Aquafil en Italia, Giulio Bonazzi.

Un proceso químico de reciclado convierte los residuos de nailon en caprolactama bruta, una sustancia que normalmente se fabrica a partir del petróleo crudo. Se exprime en largas hebras parecidas a espaguetis y luego se corta en minúsculas virutas, antes de hilarlo en finas hebras de hilo.

Tina Mavric, responsable de relaciones públicas y marketing de Aquafil, nos explica que algunos de los hilos ECONYL se utilizan para alfombras y ropa, por ejemplo, ropa deportiva, trajes de baño, ropa interior, anoraks y mochilas. 

"Puedes imaginarte una chaqueta, que tiene diferentes capas de tejido, el hilo de coser, las etiquetas, las cremalleras, componentes metálicos, muchos tipos diferentes de fibra a veces íntimamente mezclados, esa es la dificultad de llegar al reciclaje fibra a fibra - el producto simplemente no está hecho para ser reciclado al final", dice Giulio. 

Una sistema europeo de responsabilidad

En Europa, los residuos textiles alcanzan la asombrosa cifra de 12,6 millones de toneladas al año. La mayor parte se quema o se deposita en vertederos, y una parte se exporta.

La Comisión Europea planea introducir un sistema de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP). Esto hace que el productor -la marca- pague por todo el ciclo de vida de sus productos, incluida la eliminación.

Cuanto más contaminante sea un artículo, más pagará. El dinero se destinará a instalaciones de reciclaje y a la investigación sobre la circularidad.

"Se trata de un cambio fundamental porque incentivará, esperemos, a la marca en la creación de productos diseñados para durar más, que sean más duraderos, que acaben siendo reciclables, que puedan regenerarse, que es algo que las marcas no hacen ahora mismo porque tienen cero incentivos en hacerlo", diceMatteo Ward, director general y cofundador del estudio de diseño sostenible WRÅD.

Matteo trabajaba para una gran marca estadounidense, pero se quedó decepcionado con la moda rápida tras el derrumbe de una fábrica textil en Bangladesh en 2013, en el que murieron 1134 personas. 

"Yo no quería ser cómplice del asesinato de miles de personas en todo el mundo a través de mi trabajo -nunca-, pero en realidad lo era, porque nunca, nunca me cuestioné si los vaqueros, y las camisetas y las sudaderas que vendíamos procedían de fábricas como esa", dice Matteo. 

WRÅD trabaja con escuelas para poner de relieve los problemas sociales y ecológicos de la moda rápida, y asesora a marcas como Candiani Denim, una empresa italiana que fabrica tela vaquera biodegradable.

Compartir esta noticia