Después de que el volumen de transacciones ilegales de criptomonedas en Kazajistán alcanzara el 95 % en 2024, las autoridades respondieron reescribiendo las normas.
Kazajistán está renovando su ecosistema criptográfico para crear un entorno transparente y regulado para los usuarios de criptomonedas. Las reformas legislativas previstas para 2026 permitirán el comercio a nivel nacional, otorgarán licencias de intercambio y establecerán reglas claras para los activos digitales, desde las monedas estables hasta los bienes raíces tokenizados. Las medidas pretenden posicionar a Kazajistán como una jurisdicción que combina la innovación con la estabilidad financiera y la protección de los inversores.
El país de Asia Central también está atrayendo inversores a través del proyecto Alatau Crypto City. Como primera zona piloto de Kazajistán que permite pagos con criptomonedas, busca convertirse en un puerto seguro para los activos digitales.