La bajada de los precios de los alimentos y los combustibles reduce la inflación al tres por ciento y alimenta las expectativas de una bajada de tipos del Banco de Inglaterra en marzo.
La inflación en el Reino Unido cayó a su nivel más bajo en diez meses, impulsada sobre todo por la bajada de los precios de los alimentos y del gas, según mostraron el miércoles las cifras oficiales, un descenso que ha reforzado las expectativas de que el Banco de Inglaterra recorte los tipos de interés en marzo.
La Oficina Nacional de Estadística británica señaló que el Índice de Precios al Consumo fue en enero un 3% más alto que un año antes, por debajo del 3,4% registrado en diciembre.
La caída estuvo en línea con las previsiones de los analistas y mantiene la inflación en la senda de regreso al objetivo del 2% marcado por el banco central en los próximos meses.
Cuando en su última reunión a comienzos de este mes mantuvo su tipo de interés principal en el 3,75%, el Banco de Inglaterra afirmó que esperaba que la inflación volviera al objetivo en abril.
Un respiro para el laborismo al aflojar las presiones de costes
La nueva bajada de la inflación dará algo de respiro al Gobierno laborista, que ha visto cómo su intención de voto caía con fuerza desde su regreso al poder en julio de 2024, en parte debido a las presiones del coste de la vida.
"Reducir el coste de la vida es mi prioridad número uno", declaró el miércoles la ministra de Hacienda, Rachel Reeves.
Se espera que la inflación alcance el objetivo en abril, en gran medida gracias a la acción del Gobierno. En el presupuesto que presentó en noviembre, Reeves anunció rebajas fiscales destinadas a abaratar las facturas energéticas de los hogares.
Con la moderación de la inflación, ahora se da por hecho un recorte de tipos en marzo. La gran incógnita para los mercados financieros es cuántas bajadas adicionales le seguirán a lo largo de este año.
"Es probable que la inflación siga bajando en los próximos meses, hasta situarse de nuevo en torno al 2% en un futuro próximo, lo que debería abrir la puerta a más recortes de tipos más adelante este año", señaló Luke Bartholomew, economista jefe adjunto de la gestora de activos Aberdeen.