Euroconsumers y Football Supporters Europe (FSE) han denunciado ante la Comisión Europea que la FIFA abusa de su monopolio en la venta de entradas del Mundial 2026.
Como organizador del evento y único vendedor autorizado en el mercado primario, la FIFA tiene un poder enorme sobre las entradas del Mundial de 2026. Ahora Euroconsumers, una organización europea de defensa de los consumidores, sostiene que está abusando de ese poder con sus precios elevados y su falta de transparencia.
La entrada más barata disponible para la final parte de 4.185 dólares (3.611 euros), lo que supone más de siete veces el precio de la entrada más barata para la final del Mundial de 2022. La FIFA aseguró a 'Euronews' que no había recibido formalmente la denuncia y que, por tanto, no podía hacer comentarios.
Un portavoz añadió que la organización está "centrada en garantizar un acceso justo a nuestro deporte para los aficionados actuales y potenciales" y que, al ser una entidad sin ánimo de lucro, los ingresos del Mundial se reinvierten en sus 211 federaciones miembro en todo el mundo.
Para muchos aficionados, sin embargo, los precios cuentan otra historia. "Ir a Estados Unidos para el Mundial era uno de mis sueños", afirmó Jean-Philippe Ducart, un aficionado belga que ha asistido a más de 200 partidos de su selección. "Por desgracia, este año no estaré. Los precios son simplemente demasiado altos".
Qué significa 'variable pricing'
La FIFA utiliza en la venta de entradas lo que denomina 'variable pricing', un sistema similar a los precios dinámicos. Esto implica que el importe que pagan los clientes puede variar durante el proceso de venta en función de la demanda y de la disponibilidad.
Una investigación de 'The Athletic' reveló que el precio de las entradas para los partidos en México y Canadá aumentó en torno a un 25% entre una fase de venta y la siguiente. Del mismo modo, el precio de una entrada de categoría uno, que incluye los asientos más caros situados en el anillo inferior, subió en 250 dólares (232,85 euros) entre octubre y noviembre.
Els Bruggeman, responsable de políticas y aplicación en Euroconsumers, sostiene que los precios dinámicos son profundamente injustos para los aficionados y que el precio que pagan no guarda relación con el asiento que obtienen.
"Tal y como está organizado ahora, puedes sentarte en el Mundial al lado de alguien que haya pagado tres veces menos que tú, o quizá diez veces menos, solo porque entró en la cola digital tres segundos antes que tú", afirmó.
"Atar cabos"
Euroconsumers defiende desde hace tiempo la prohibición de los precios dinámicos en los espectáculos en directo, ya que la oferta limitada y la fuerte demanda dejan a los consumidores con muy poco margen de maniobra.
Por eso, cuando la FIFA anunció que iba a aplicar 'variable pricing', saltaron las alarmas en Bruselas. "Hemos seguido muy de cerca cómo evolucionaba, pero también hemos trabajado junto con Football Supporters Europe, que supo que estábamos muy activos en el tema de los precios dinámicos", explicó Bruggeman. "Ellos, en FSE, tenían las quejas, tenían los testimonios que iban llegando. Y, atando cabos, pudimos presentar esta denuncia".
Mucho más que precios por las nubes
La denuncia incluye otros elementos, además de los precios dinámicos y las tarifas elevadas. Euroconsumers sostiene que la FIFA recurrió a la publicidad engañosa, una práctica ilegal según la legislación europea de protección de los consumidores.
Antes de la apertura de la primera fase de venta de entradas, la FIFA anunció que pondría a la venta localidades para la fase de grupos a partir de 60 dólares (51,77 euros). En la práctica, según el comunicado, pocos aficionados pudieron conseguir entradas a esos precios.
Si los clientes quieren revender entradas del Mundial o comprar billetes de reventa, la FIFA les anima a hacerlo a través de su plataforma FIFA Resale/Exchange Marketplace en lugar de recurrir a competidores como StubHub o Vivid Seats, alegando que su propio mercado es la "vía oficial y segura".
Esa plataforma de reventa e intercambio de la FIFA aplica además una comisión del 15% tanto al comprador como al vendedor. La denuncia de Euroconsumers y FSE señala que esto resulta muy rentable para la FIFA pero "en detrimento de los derechos e intereses de los consumidores".
"Basta de juegos", declaró Els Bruggeman, responsable de políticas y aplicación en Euroconsumers. "Pongamos fin a estos precios dinámicos. Seamos muy claros sobre cuántas entradas les quedan [a la FIFA] y para qué partidos. Anuncien con total transparencia cuáles serán los precios".
Euroconsumers afirma que se puso en contacto con la FIFA antes del inicio de la venta de entradas para preguntar cómo funcionaría el 'variable pricing' en el Mundial de 2026, pero no obtuvo respuesta.
Qué puede hacer la Comisión Europea
Euroconsumers y FSE piden a la Comisión Europea que ordene a la FIFA dejar de utilizar precios dinámicos en todas las entradas que venda. Bruggeman dijo que espera una solución rápida, ya que el 2 de abril se abre otro sorteo de entradas y el Mundial comienza en junio. "Si para entonces no se han adoptado medidas, el daño para los consumidores será irreparable", advirtió.
Un portavoz de la Comisión señaló: "Hemos recibido la denuncia y la evaluaremos con arreglo a nuestros procedimientos habituales".