La medida llega mientras el aeropuerto internacional de Berlín asegura que no prevé subir tasas y el Ministerio de Finanzas alemán aprueba reducir los impuestos a los vuelos.
La mayor aerolínea de Europa, Ryanair, se despedirá pronto de su base de Berlín y prevé dejar de operar sus siete aviones con base en la capital alemana el 24 de octubre. La aerolínea señaló a Berlín como "el aeropuerto que peor funciona de Europa", aludiendo a una caída del tráfico aéreo del 27%, de 36 millones de pasajeros en 2019 a 26 millones el año pasado.
"Todos los siete aviones con base en Berlín se reasignarán en este caso a aeropuertos de menor coste en otros Estados de la UE que han suprimido los impuestos a la aviación, como Suecia, Eslovaquia, Albania e Italia", señaló el comunicado de la aerolínea de bajo coste.
En su programación de invierno, Ryanair reducirá en un 50% el número de vuelos que opera desde y hacia Berlín. Las quejas de la aerolínea se derivan también de lo que el consejero delegado de Ryanair DAC, Eddie Wilson, calificó de "estúpido régimen fiscal sobre la aviación", en el que el modelo de aviación comercial alemán, muy dependiente de impuestos elevados, ha fallado a la ciudadanía.
Wilson arremetió además contra la aviación alemana, a la que tildó de "rota", sin un plan de salida para reducir los impuestos a la aviación ni las elevadas tasas aeroportuarias. "Desde 2019, Ryanair se ha visto obligada a cerrar sus bases en Frankfurt, Düsseldorf y Stuttgart, lo que ha supuesto la pérdida de 13 aviones con base propia, además de dejar de operar todos los vuelos a Dresde, Leipzig y Dortmund", añadió.
Según la aerolínea, el impuesto a la aviación se ha duplicado desde 2019, de 7,30€ a 15,50€ por pasajero. Se prevé que las tasas de seguridad se dupliquen también, de 10€ en 2024 a 20€ por pasajero en enero de 2028, mientras que las tasas de control del tráfico aéreo se han triplicado hasta 3,30€ por pasajero. A esto se suma que, sobre unas tarifas aeroportuarias que ya han aumentado un 50% desde la época de la Covid-19, está previsto un nuevo incremento del 10% de aquí a 2029.
Estas declaraciones pillaron aparentemente por sorpresa al aeropuerto de Berlín Brandeburgo. "Estamos sorprendidos por el anuncio de Ryanair en este momento", señaló el aeropuerto en un comunicado difundido en X. "Mantenemos negociaciones en curso con las aerolíneas. No está previsto ningún aumento de las tasas aeroportuarias".
El anuncio de la aerolínea de bajo coste llega también después de que el Ministerio de Finanzas de Alemania informara de que el Consejo de Ministros ha aprobado planes para devolver los impuestos sobre los vuelos (Luftverkehrsteuer) a los niveles de 2024. "El Ministerio Federal de Finanzas considera importante que las reducciones se trasladen a los viajeros", señalaba el comunicado del ministerio.