La multa de más de 255 millones de euros impuesta en diciembre por la Autoridad Garante de la Competencia y el Mercado italiana ha lastrado los resultados del tercer trimestre del año fiscal de Ryanair.
La aerolínea Ryanair ha comunicado un fuerte descenso de los beneficios en el tercer trimestre de su año fiscal, cerrado en diciembre, marcado principalmente por el impacto de la multa impuesta por la Autoridad Garante de la Competencia y el Mercado de Italia.
El beneficio neto tras impuestos se situó en 30 millones de euros, lo que supone una caída del 80% respecto a los 149 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. Este retroceso se produjo pese al incremento interanual del número de pasajeros en el trimestre analizado, que pasó de 44,9 millones a 47,5 millones.
El pasado 23 de diciembre, la aerolínea de bajo coste fue sancionada por la autoridad de competencia italiana con una multa de 255,7 millones de euros por "abuso de posición dominante" y por obstaculizar la actividad de agencias de viajes e intermediarios.
La multa por abuso de posición dominante
Según el organismo regulador, Ryanair puso en marcha "una compleja estrategia" destinada a "bloquear, obstaculizar o dificultar, así como hacer económicamente o técnicamente onerosa, la compra de vuelos en el sitio ryanair.com por parte de las agencias de viajes, en línea y físicas, en combinación con vuelos de otras aerolíneas o con otros servicios turísticos y de seguros".
La aerolínea actuó en tres fases. En primer lugar, introdujo el "reconocimiento facial para los usuarios finales de los billetes comprados a través de agencia en su propio sitio", una medida que penalizaba la actividad de los intermediarios. Posteriormente, "bloqueó de forma total o intermitente los intentos de reserva por parte de las agencias de viajes en su sitio (por ejemplo, mediante el bloqueo de los medios de pago y la cancelación de las cuentas)".
Solo en 2025 Ryanair restableció condiciones competitivas adecuadas
Por último, a comienzos de 2024, "Ryanair impuso acuerdos de 'partnership' a las agencias de viajes en línea" y, posteriormente, también a las físicas, "con condiciones que limitaban la posibilidad de que las agencias ofrecieran el vuelo de Ryanair combinado con otros servicios, utilizando como instrumento de 'persuasión' el bloqueo intermitente de las reservas y una agresiva campaña de comunicación contra las agencias que no suscribían estos acuerdos".
Solo el año pasado, la aerolínea introdujo cambios técnicos y estratégicos que han permitido "el restablecimiento de las condiciones competitivas adecuadas". Por su parte, la Autoridad Garante de la Competencia y el Mercado instó a la empresa dirigida por Michael O'Leary a cesar todos los "comportamientos distorsionadores de la competencia".
La compañía se mantiene optimista para el próximo ejercicio
Pese a los malos resultados trimestrales, Ryanair se mostró optimista de cara al próximo año fiscal. En un comunicado, la compañía prevé un crecimiento del tráfico del 4% en el ejercicio 2026. "Prevemos alcanzar 208 millones de pasajeros", señala la nota.
Asimismo, la aerolínea indica que los costes aumentarán solo de forma "modesta", gracias a la entrega de nuevos aviones y a la cobertura frente a la volatilidad de los precios del combustible, factores que deberían compensar el alza de otras partidas.