Broadcom eleva un 48% sus ingresos y un 143% las ventas de chips de IA, pero al mantener sin cambios su objetivo a largo plazo sus acciones caen más de un 12% tras el cierre.
Los resultados de Broadcom del segundo trimestre fueron excepcionales según casi cualquier criterio.
La facturación aumentó un 48% interanual hasta un récord de 22.200 millones de dólares (19.100 millones de euros), las ventas de chips de IA más que se duplicaron y el beneficio ajustado por acción subió un 54% hasta 2,44 dólares, superando holgadamente las previsiones del consenso.
Sin embargo, nada de eso bastó.
Los inversores, acostumbrados no solo a resultados sólidos sino a cifras que no dejan de batir techos, castigaron con fuerza la acción después de que el gigante californiano de los semiconductores se negara a elevar su objetivo de ingresos a largo plazo por IA y de que sus previsiones para los chips de IA del tercer trimestre quedaran por debajo de los pronósticos más agresivos que circulaban en Wall Street.
Tras cerrar la sesión del miércoles en un máximo histórico de 495 dólares por acción, Broadcom se desplomó más de un 12% en las operaciones posteriores al cierre, borrando más de 300.000 millones de dólares (258.300 millones de euros) de capitalización bursátil.
Según el consejero delegado Hock Tan, que calificó la demanda de IA de "simplemente insaciable", la trayectoria sigue claramente intacta.
Tan anticipó unos ingresos consolidados para el tercer trimestre de 29.400 millones de dólares (25.300 millones de euros), lo que supondría un crecimiento interanual del 84%, y elevó la previsión de facturación anual por semiconductores de IA hasta 56.000 millones de dólares (48.200 millones de euros), alrededor de un 180% más que en el último ejercicio fiscal.
Efecto dominó en los mercados globales
El impacto de los resultados de Broadcom se extendió mucho más allá del Nasdaq.
Las bolsas asiáticas abrieron con fuertes caídas este jueves, con las ventas concentradas en los valores de semiconductores y tecnología.
El índice MSCI de acciones asiáticas retrocedió un 1,6% y puso fin a una racha alcista de cuatro jornadas que le había llevado a un máximo histórico, mientras que los futuros del Nasdaq 100 cedían un 0,5%.
El KOSPI de Corea del Sur, considerado un barómetro del apetito global por la inversión en IA debido al peso de su industria de chips, cayó un 1,8%, lo que lo convirtió en uno de los peores índices de la región en la jornada.
Samsung Electronics y SK Hynix, dos de los principales fabricantes mundiales de chips de memoria, perdieron entre un 2% y un 4%, mientras que LG Electronics se dejó casi un 14%.
En Taiwán, los principales ensambladores de servidores de IA Hon Hai Precision y Wistron bajaron cerca de un 4% y un 8%, respectivamente.
Broadcom es un proveedor clave de aceleradores de IA a medida y de chips de redes de alta velocidad para los mayores hiperescaladores del mundo, entre ellos Google, Meta y OpenAI, por lo que sus previsiones tienen un peso considerable para los inversores que siguen el ritmo de desarrollo de la IA.