Se espera que el Banco Central Europeo vuelva a subir los tipos de interés por primera vez desde 2023, ante una inflación al alza impulsada por el encarecimiento de la energía vinculado a la guerra con Irán.
Los inversores se preparan para una subida de tipos del BCE este jueves. El mercado da por hecho que el Banco Central Europeo elevará el precio del dinero en 25 puntos básicos, una decisión que podría lastrar el crecimiento y los beneficios empresariales. Los inversores esperan también indicaciones sobre si después seguirán nuevas alzas.
ING señalaba en un análisis publicado este jueves por la mañana: "Esperamos que el BCE suba los tipos en 25 puntos básicos, del 2,0 % al 2,25 %, apoyado en un tono más duro, pero cada vez es más difícil sorprender al mercado. Pese a que el precio del petróleo marcó nuevos mínimos a comienzos de esta semana, la curva del euro descuenta ya tres subidas de tipos".
Las bolsas europeas han abierto en terreno positivo pese al retroceso de las plazas asiáticas tras una nueva oleada de ventas en valores ligados a la inteligencia artificial en Wall Street el miércoles.
El Euro Stoxx 50 comenzaba la sesión con una subida del 1,2 %, mientras que el índice paneuropeo Stoxx 600 se mantenía prácticamente plano en los primeros compases de la negociación.
El Dax alemán y el CAC 40 francés avanzaban un 1 %, el FTSE 100 británico lideraba las ganancias con un 1,2 % y el FTSE MIB italiano sumaba un 0,7 %.
En otras plazas, las bolsas asiáticas cayeron en su mayoría este jueves tras una nueva oleada de ventas en valores de inteligencia artificial en Wall Street, mientras que el precio del petróleo repuntaba.
El Nikkei 225 de Japón cedió un 0,5 %, el Kospi surcoreano bajó un 0,2 % y el S&P/ASX 200 australiano retrocedió un 0,2 %. El Taiex de Taiwán perdió un 0,4 %.
El Hang Seng de Hong Kong avanzó un 0,2 %, mientras que el índice compuesto de Shanghái se dejó un 0,2 %.
En Wall Street, el miércoles, el S&P 500 cayó un 1,6 %, encadenando por primera vez en tres semanas dos sesiones consecutivas de descensos. El Dow Jones Industrial Average retrocedió un 1,9 % y el Nasdaq Composite perdió un 2 %.
Wall Street permanece inestable desde la semana pasada, cuando los valores ligados a la inteligencia artificial cambiaron de rumbo tras marcar máximos históricos. Los inversores se preguntan si la reciente corrección ha aliviado los temores a un exceso de optimismo o si, por el contrario, es el inicio de un periodo bajista más prolongado.
Super Micro Computer, especializada en servidores para inteligencia artificial, se desplomó un 28 % tras anunciar a última hora del martes su intención de captar 7.000 millones de dólares mediante la venta de acciones ordinarias y acciones preferentes convertibles. Las empresas suelen acudir al mercado cuando sus títulos están en niveles elevados, aunque estas operaciones pueden diluir la participación de los accionistas actuales.
Micron Technology alternó subidas y bajadas antes de cerrar con un descenso del 4,7 %. El valor ha registrado una fuerte volatilidad en las últimas sesiones, después de caer un 7,7 % el jueves pasado, perder otro 13,3 % el viernes y rebotar un 9,9 % el lunes. Pese a estos vaivenes, sus acciones acumulan una revalorización del 212,5 % en lo que va de año.
Nvidia, el fabricante de chips que se ha convertido en una compañía con una capitalización bursátil cercana a los 4,9 billones de dólares gracias al auge de la inteligencia artificial, fue el principal lastre para el S&P 500 tras bajar un 3,7 %. Broadcom, otro gran beneficiado por la IA, cedió un 5,1 %.
Parte de la presión sobre los valores vinculados a la IA podría estar relacionada también con inversores que hacen liquidez antes de varias salidas a bolsa de alto perfil en Estados Unidos. La salida a bolsa de SpaceX podría materializarse a finales de esta semana.
La debilidad de los valores de compañías con grandes facturas de combustible también presionó a la baja al mercado. United Airlines se hundió un 6,2 % y la operadora de cruceros Carnival bajó un 6,3 % tras el repunte del precio del crudo por los últimos combates en la guerra con Irán.
Precios del petróleo e inflación en Estados Unidos
El crudo Brent subió el miércoles un 1,8 %, hasta 93,10 dólares por barril, después de que el presidente Donald Trump advirtiera de que Irán "pagará el precio" por el estancamiento de las negociaciones entre ambas partes sobre el conflicto. La guerra ha cerrado de facto el estrecho de Ormuz al tráfico de petroleros, lo que ha interrumpido el envío de crudo desde el golfo Pérsico a clientes de todo el mundo.
El encarecimiento del petróleo ha añadido presión inflacionista. Un informe publicado el miércoles mostró que los precios al consumo en Estados Unidos subieron en mayo a su ritmo anual más rápido de los últimos tres años.
Cada vez más operadores apuestan a que la Reserva Federal tendrá que subir al menos una vez este año su tipo de interés de referencia en respuesta a una inflación persistente y a un mercado laboral aún sólido.
Unos rendimientos más altos pueden frenar el crecimiento económico y lastrar todo tipo de activos, desde las acciones hasta las criptomonedas. Suelen golpear con más fuerza a los activos más caros y algunos analistas sostienen que el entusiasmo en torno a la IA ha inflado una burbuja bursátil.
En las primeras horas de negociación en Europa, el Brent avanzaba un 0,5 %, hasta 93,60 dólares por barril, mientras que el crudo de referencia en Estados Unidos ganaba un 0,7 % y se situaba en 90,70 dólares.
El dólar estadounidense se cambiaba por la mañana a 160,58 yenes japoneses. El euro subía ligeramente hasta 1,1542 dólares y la libra esterlina costaba 1,3377 dólares.
El precio del oro bajaba un 0,6 %, hasta 4.109,60 dólares la onza.