SK hynix, fabricante surcoreano de chips de memoria para centros de datos de IA, debutará esta semana en el Nasdaq con una de las mayores OPV de la historia, culminando su paso de la casi quiebra a valer un billón de dólares.
El fabricante surcoreano de chips SK hynix, conocido por sus memorias de gran ancho de banda, se prepara para captar en torno a 28.000 millones de dólares en Wall Street, unos 24.500 millones de euros, una cifra que solo supera la salida a bolsa récord de SpaceX del mes pasado.
Es un desenlace extraordinario para una empresa que en su día solo logró sobrevivir recortando plantilla y vendiendo activos.
El precio de salida se fijará el jueves y la contratación está previsto que comience el viernes con el símbolo bursátil SKHY.
SK hynix emitirá 17,79 millones de nuevas acciones en forma de American Depositary Receipts (ADR), cada uno equivalente a una décima parte de un título cotizado en Seúl, y los inversores de referencia, entre ellos Baillie Gifford y fondos gestionados por Coatue Management, han manifestado interés por hasta 7.000 millones de dólares en acciones, unos 6.100 millones de euros.
El objetivo se ha recortado desde los 29.600 millones de dólares iniciales, 25.900 millones de euros, después de que el precio de las acciones haya caído en las últimas semanas.
Los ADR son certificados que se negocian en una bolsa estadounidense y que representan acciones depositadas en el extranjero, lo que permite a los inversores estadounidenses entrar en el capital de una empresa foránea sin operar en otra divisa ni en otro mercado.
A diferencia de una salida a bolsa convencional, no se trata del debut bursátil de SK hynix. Su cotización principal sigue en el índice Kospi de Seúl y la oferta en el Nasdaq simplemente abre una segunda vía, denominada en dólares, para que los inversores se expongan al valor.
La nueva cotización llega con la compañía valorada ya en más de un billón de dólares, unos 876.000 millones de euros, un umbral que también han superado sus rivales Samsung Electronics y Micron tras una subida superior al 200% este año.
Los fondos se destinarán a nuevas plantas de fabricación, principalmente a un gran complejo en Yongin, además de su primera planta de empaquetado en Estados Unidos, en Indiana.
La operación responde en parte a una cuestión de valoración. Los fabricantes de chips cotizados en Corea llevan años negociándose con descuento frente a sus homólogos estadounidenses, y una cotización en el Nasdaq ofrece la oportunidad de reducir esa brecha.
El auge de la memoria para IA y sus riesgos
La expansión de la inteligencia artificial ha transformado la economía del sector.
A medida que los grandes proveedores de servicios en la nube invierten cientos de miles de millones en centros de datos, los precios de la memoria se han disparado: la DRAM ha subido un 44% y la NAND flash un 53% en un solo trimestre, según Citi Research, y los fabricantes ya han comprometido la mayor parte de su producción de 2026.
SK hynix declaró unos ingresos en el primer trimestre superiores a 50 billones de wones, equivalentes a 29.000 millones de euros, y márgenes operativos por encima del 70%, cifras inéditas para un fabricante de chips, y controla en torno al 60% del mercado de memoria de gran ancho de banda (HBM), según Counterpoint Research.
Sin embargo, el momento es delicado.
La memoria ha sido siempre un negocio extremadamente cíclico. El rally impulsado por la IA que transformó SK hynix ha empezado a tambalearse después de que la semana pasada los valores de semiconductores sufrieran fuertes caídas en toda Asia y Samsung perdiera más de 100.000 millones de dólares de capitalización bursátil, unos 87.500 millones de euros, pese a registrar un beneficio récord.
Los inversores se preguntan cada vez más si las enormes sumas que se están destinando a infraestructuras de IA generarán realmente rentabilidad, una cuestión que el Banco de Pagos Internacionales planteó a finales de junio al advertir de que el auge podría sembrar la próxima crisis financiera.
Levantada, hundida y reconstruida
Estas inquietudes no son nuevas para SK hynix.
SK hynix remonta sus orígenes a Gukdo Construction, fundada en 1949, que dio el salto a la electrónica en 1983 como Hyundai Electronics, una filial del imperio Hyundai.
La crisis financiera asiática de finales de los años noventa trajo el desastre. En el marco de la reestructuración de la economía coreana respaldada por el FMI, Hyundai absorbió el negocio de semiconductores de su rival LG, creando un gigante que pronto se vio aplastado por sus propias deudas.
La salvación llegó por etapas.
Rebautizada como Hynix Semiconductor en 2001, contracción de 'high' y 'electronics', la compañía recortó empleo, vendió activos y se separó de Hyundai. Volvieron los beneficios, pero las violentas oscilaciones del mercado de DRAM la dejaron en una situación de vulnerabilidad permanente.
A falta de capital, fue rescatada en 2012 por el conglomerado de telecomunicaciones SK Group, pasando a llamarse SK hynix. La adquisición resultó decisiva. SK Group invirtió grandes sumas en la memoria de gran ancho de banda, entonces una tecnología cara y deficitaria en la que pocos creían.
Hoy se ha convertido en el recurso más escaso en la computación de IA. Y la empresa da empleo a casi 46.900 personas.