El Banco Central Europeo ha elegido 36 proveedores de servicios de pago para un piloto del euro digital en 2027, dentro del esfuerzo de la UE por una moneda digital y menor dependencia de redes extranjeras.
El Banco Central Europeo (BCE) llevó el martes el proyecto de euro digital a su siguiente fase operativa al designar a 36 proveedores de servicios de pago que contribuirán a probar la futura moneda en un programa piloto de gran escala que comenzará en la segunda mitad de 2027.
Según el BCE, los participantes fueron seleccionados entre más de 50 candidatos de toda el área del euro y trabajarán junto al BCE y 19 bancos centrales nacionales del área del euro, con la excepción de Bulgaria y Malta, durante un ejercicio de pruebas de 12 meses.
El piloto está concebido para evaluar la infraestructura técnica del euro digital, sus procesos operativos y la experiencia de los usuarios, permitiendo probar pagos de persona a persona y entre personas y empresas tanto en entornos en línea como sin conexión, antes de que se tome cualquier decisión sobre la emisión de la moneda.
El anuncio acerca el euro digital a pruebas prácticas con consumidores, comercios y proveedores de servicios de pago, y lo convierte en uno de los hitos más significativos del proyecto desde que el BCE inició su fase de preparación a finales de 2023.
Entre los proveedores seleccionados figuran bancos tradicionales, bancos digitales y empresas de pagos, con varias de las mayores entidades financieras europeas entre los participantes, como Deutsche Bank, UniCredit, Revolut, Adyen y Stripe.
El miembro del Comité Ejecutivo del BCE Piero Cipollone afirmó que el nivel de interés demostraba que el sector de pagos está preparado para contribuir a definir la próxima fase del proyecto.
"El fuerte interés del mercado por el piloto demuestra la disposición del sector privado a implicarse activamente y avanzar con rapidez en el proyecto de euro digital para reforzar el panorama de pagos europeo", señaló Cipollone.
"Esperamos una colaboración más estrecha mientras trabajamos y aprendemos junto a los proveedores europeos de servicios de pago en el desarrollo de un euro digital seguro, eficiente e inclusivo", concluyó Cipollone.
La aprobación de la legislación, el hito decisivo para el euro digital
El piloto se pone en marcha mientras continúan las negociaciones entre el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión Europea sobre la legislación que establecerá la base jurídica de un euro digital.
El BCE ha mantenido de forma constante que no puede emitir la moneda mientras la legislación no sea aprobada por los legisladores de la UE.
La planificación actual prevé una aprobación formal en 2027, seguida de la finalización del piloto y un posible lanzamiento al público en 2029, aunque estos plazos siguen dependiendo del proceso legislativo.
El euro digital estaría disponible de forma gratuita para los consumidores a través de proveedores de servicios de pago supervisados, y el BCE ha tratado en reiteradas ocasiones de disipar las preocupaciones de que pueda provocar la desaparición del dinero físico o debilitar la protección de la privacidad.
En el plan actual de lanzamiento, el euro digital no devengaría intereses y los saldos probablemente se limitarían para evitar salidas significativas de depósitos de la banca comercial.
En una entrevista exclusiva con Euronews la semana pasada, la presidenta del BCE Christine Lagarde celebró la decisión del Parlamento Europeo de iniciar las negociaciones sobre la legislación y reiteró que el euro digital está pensado para complementar, y no sustituir, el efectivo.
"El efectivo y el euro digital serán ambos dinero de curso legal, lo que significa que en ningún lugar de Europa alguien podrá decir: 'Lo siento, no acepto sus billetes'", afirmó Lagarde en el programa 'The Europe Conversation' con Maria Tadeo, insistiendo en que el efectivo seguirá siendo un elemento permanente del sistema monetario europeo.
El euro digital también está concebido para reducir la dependencia de Europa de los proveedores internacionales de pagos y reforzar la autonomía estratégica del bloque en este ámbito.
Lagarde explicó a Euronews que el proyecto tiene tanto que ver con reforzar la soberanía económica de Europa como con modernizar los pagos, y señaló la continua dependencia del bloque de redes de pago de propiedad extranjera.
"Dependemos principalmente de redes estadounidenses, y en ocasiones también chinas, para organizar los pagos. Necesitamos una solución europea porque queremos ser soberanos en casa", afirmó Lagarde.